Amoris laetitia una exhortación apostólica (resumen)

El Amoris laetitia resumen, se trata de una exhortación apostólica, la cual ha sido escrita por el Papa Francisco. Siendo que la misma quedó firmada el día 2 de marzo de 2016, y publicada el día 8 de abril de ese mismo año. En cuanto a su traducción al español es la “Alegría del Amor”. En donde se indica una serie de reflexiones, de suma importancia, para el logro de la consolidación de la familia, teniendo en cuenta que la familia, es la base fundamental de la sociedad.

Amoris laetitia resumen

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Resumen de Amoris Laetitia

Se trata el amoris laetitia, de un documento, el cual consta de 264 páginas. Siendo que está conformado por nueve capítulos, teniendo en cuenta que es un texto largo y complejo.

Así es que la alegría del amor, se trata de una exhortación, la cual ha sido hecha por el Papa Francisco, donde realiza un cierre en cuanto al recorrido de lo que son dos Sínodos, que han sido dedicados a la familia.

En relación a los capítulos, el primero ofrece lo que es un marco referido a citas de la biblia. Luego el segundo se encarga de trazar una visión acerca de lo que es la situación. Al llegar al tercer capítulo se habla entonces de la vocación en cuanto a la familia.

En cuanto a dos de los siguientes capítulos que son el cuarto y quinto, se encuentran dedicados de forma específica al tema correspondiente al amor conyugal. Posteriormente en el sexto se trata el tema de las perspectivas pastorales.

Y el séptimo es acerca de la educación de los hijos. Luego entonces el octavo, el cual seguramente se va convertir en el más discutido. Está contenido de la integración en cuanto a los divorciados, que han contraído nuevamente nupcias.

El amor, símbolo de las realidades íntimas de Dios

En el primer capítulo del Amoris laetitia, es recordado por el Papa que “la Biblia está poblada de familias, de generaciones, de historias de amor y de crisis familiares”.

Es pues a partir de este dato, donde es posible meditar en la forma como la familia no se conforma mediante un ideal el cual sea abstracto, sino que más bien se trata, de un trabajo de tipo artesanal se podría decir. Siendo que se hace la expresión mediante la ternura, pero que además se encuentra también confrontado con lo que es el pecado a partir del inicio, al momento en el cual es transformada la relación de amor en dominio.

Amoris laetitia resumen

Así es que entonces, que la palabra de Dios, “no se muestra como una secuencia de tesis abstractas. Sino como una compañera de viaje también para las familias que están en crisis. O en medio de algún dolor, y les muestra la meta del camino”

Así como también que la pareja que ama y genera vida verdadera es la “escultura” la cual es viviente y no la que “de piedra u oro que el Decálogo prohíbe—, capaz de manifestar al Dios creador y salvador. Por eso el amor fecundo llega a ser el símbolo de las realidades íntimas de Dios

A la luz de la Palabra: Capítulo Primero

Son puestas en el Amoris laetitia resumen, la reflexión articulada del Papa, la cual surge mediante las sagradas escrituras, en su primer capítulo. Siendo el caso que se encuentra desarrollado.

Tal como una meditación acerca del Salmo 128. El cual resulta ser característico, en cuanto a la liturgia correspondiente a las nupcias, tanto en el caso de los judíos como también en los cristianos.

Tú y tu esposa (nº 9-13)

Familia creada “a imagen de Dios”: por la fecundidad (nº 11) y por la comunión (nº 11-12)

Tus hijos como brotes de olivos (nº 14-18)

  • Hijo significa “construir” (nº 14)
  • Familia: “Iglesia doméstica”, “mesa eucarística” (nº 15)
  • Familia: “sede de la catequesis” (nº 16-17)
  • Los hijos no lo son en propiedad (nº 18)

Un sendero de sufrimiento y de sangre (nº 19-22)

  • Dolor, mal y violencia “rompen” la familia (nº 19)
  • La Palabra de Dios recorre el mapa del sufrimiento de la familia como compañera de viaje (nº 22-22)

Amoris laetitia resumen

La fatiga de tus manos (23-26)

  • Trabajo: sostenimiento de la familia (nº 23-24)
  • Desocupación y precariedad laboral: sufrimiento de la familia (nº 25)
  • El mal infringido contra la Naturaleza se vuelve contra la familia (nº 26)

La ternura del abrazo (nº 27-30)

  • Amor: emblema discípulos de Cristo (nº 27)
  • La ternura madre-hijo, imagen de la ternura Dios-hombre (nº 28=
  • Familia llamada a la unión con Dios (nº 29)
  • María acompaña y abraza el dolor de las familias (nº 30)

Realidad y Desafíos de las familias: Capítulo Segundo

Es afrontado en el capítulo dos de la Amoris Laetitia, lo que se pudiera considerar como el individualismo y la disminución demográfica. Así es que es un tema, el cual se pudiera considerar de los desafíos de las familias.

Siendo que se considera además el peligro de que “representa un individualismo exasperado”. Lo mismo va a hacer que prevalezca “en ciertos casos, la idea de un sujeto que se construye según sus propios deseos asumidos con carácter absoluto”.

Por lo tanto, en este caso del Amoris laetitia, es dada la alarma en cuanto a la diminución demográfica, dada la mentalidad antinatalista. Y haciendo la promoción de las políticas que son mundiales en cuanto a la salud reproductiva.

Asimismo, hace el recordatorio de que “la Iglesia rechaza con todas sus fuerzas las intervenciones coercitivas del Estado en favor de la anticoncepción, la esterilización e incluso del aborto”. Siendo todas esas medidas consideradas por el Papa como “inaceptables incluso en lugares con alta tasa de natalidad”.

Y que se encuentran medidas, con una tasa de natalidad bastante alta. Pero con el ánimo por parte de los políticos, inclusive en aquellos países en los cuales nacen pocos niños.

¿Qué es considerado por el Papa?

Así es que, en este capítulo se pone en consideración por el Papa, lo relativo a la actual situación que están conformando las familias. Indicando que se encuentra poniendo “los pies sobre la tierra”.

Asimismo, recurriendo de una manera muy amplia a lo que son las Relaciones conclusivas de los dos Sínodos. Y así como también procediendo a afrontar una gran cantidad de desafíos. A partir del fenómeno migratorio, hasta las negociaciones que corresponden a las ideologías, en cuanto a la diferencia entre los sexos, la cual es la llamada “ideología del gender”.

Así como también a partir de la cultura de lo que es provisorio, hasta la mentalidad antinatalista. Igualmente, que al impacto generado por la biotecnología en lo que es el campo de la procreación. Otro factor también de suma importancia, como lo es la falta de casa y el trabajo de la pornografía conjuntamente con el abuso de menores.

De igual manera que lo relativo a la atención a las personas que son discapacitadas. O a lo que es el respeto de los ancianos. Así mismo lo relativo a la desconstrucción jurídica que está padeciendo la familia. Al igual que la violencia contra las mujeres.

En todo caso pues el Papa hace la insistencia en base a lo concreto, lo cual corresponde a una fundamental propiedad de la exhortación. Y que además son las cosas que de manera concreta y real ponen una diferencia substancia entre lo que es la teoría de interpretación y de la realidad, así como también de las ideologías.

Lo que afirma el Papa

Luego entonces es afirmado por el Papa Francisco, que “es sano prestar atención a la realidad concreta, porque “las exigencias y llamadas del Espíritu resuenan también en los acontecimientos mismos de la historia”, a través de los cuales “la Iglesia puede ser guiada a una comprensión más profunda del inagotable misterio del matrimonio y de la familia

Es por esto que, en el caso de que no se escuche la realidad que circunda, no resultará comprensible, lo que se refiere a las exigencias que se están manifestando en la actualidad. Ni tampoco lo que son los llamados que hace el espíritu.

Siendo el caso que en el Amoris laetitia resumen, el Papa se percata de que el individualismo, el cual es exagerado, se ha convertido en una piedra de tranca hoy en día, para la entrega a otra persona de una manera generosa.

Así que se convierte en una fotografía interesante de lo que es la situación: “se teme la soledad, se desea un espacio de protección y de fidelidad, pero al mismo tiempo crece el temor de ser atrapado por una relación que pueda postergar el logro de las aspiraciones personales

Teniendo en cuenta que la humildad correspondiente al realismo, es el que va a ayudar a no presenta “un ideal teológico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificialmente construido, lejano de la situación concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales

El idealismo aleja la verdadera consideración del matrimonio

Es así como el idealismo, hace el alejamiento de la consideración a lo que es el matrimonio, tal cual como es, tal como “un camino dinámico de crecimiento y realización”. Siendo por tal razón que no resulta necesario, de ninguna forma el creer que las familias son sostenidas “solamente insistiendo sobre cuestiones doctrinales, bioéticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia”.

Por lo tanto, haciendo una invitación a algo así como una “autocrítica”, en relación a la presentación que no es adecuada de lo que es la realidad matrimonial y familiar, es por lo que en el Amoris laetitia resumen, el Papa hace la insistencia en la necesidad de darle un espacio a lo que se refiere a la formación de la conciencia de los fieles: “Estamos llamados a formar las conciencias no a pretender sustituirlas”.

Siendo que la proposición de Jesús, era un exigente ideal, pero que “no perdía jamás, la cerca compasión con las personas mas frágiles, como la samaritana o la mujer adúltera”.

Situación actual de la familia

Se hace en la misma, una descripción de lo que se refiere a la “realidad concreta” a partir de lo que son las aportaciones sinodales, procedentes de las diócesis de todo el mundo. Siendo de importancia en estos apartados lo referente a:

Contradicciones paradójicas (n° 32-34)

  • Hay la búsqueda de más libertad personal y de un reparto más equitativo tanto de las cargas como de las responsabilidades. Lo mismo destaca que se exacerba el individualismo, lo cual ha llevado a unas dinámicas de intolerancia y de agresividad.
  • Existe un sentido de la justicia que es loable. Se toman entonces a los miembros de la familia como si fueran clientes, los cuales exigen las prestaciones por sus servicios, tomar el hogar como un lugar de paso.

Amoris laetitia resumen

  • Se considera el ideal matrimonial, como un compromiso de exclusividad y también de estabilidad. Siendo que finalmente, lo arrastran las conveniencias que son circunstanciales. O cualquier capricho procedente de la sensibilidad.
  • Es temida la soledad, por lo que se desea que exista como un espacio de protección y de fidelidad. Luego entonces, se comienza a tener el temor de que sea atrapado por la relación, que le infiera a postergar lograr sus aspiraciones de tipo personal.

Autocrítica eclesial (n° 35-38, 49)

Se trata de diez puntos de la Amoris laetitia, en los cuales el Papa, realiza un examen de conciencia a la propia iglesia.

1.- Lamentación sin proposición

No tiene sentido quedarse en una denuncia retórica de los males actuales”, ni “pretender imponer normas por la fuerza de la autoridad”. Nos cabe “presentar las razones y las motivaciones para optar por el matrimonio y la familia” (nº 35).

2.- Mala presentación

“A veces nuestro modo de presentar las convicciones cristianas, y la forma de tratar a las personas, han ayudado a provocar lo que hoy lamentamos” (nº 36).

3.- Reduccionismo del fin matrimonial

Presentamos el matrimonio de tal manera que su fin unitivo, el llamado a crecer en el amor y el ideal de ayuda mutua, quedó opacado por un acento casi excluyente en el deber de la procreación” (nº 36).

4.- Falta de acompañamiento

No se ha hecho “un buen acompañamiento a los nuevos matrimonios en sus primeros años, con propuestas que se adapten a sus horarios, a sus lenguajes, a sus inquietudes más concretas” (nº 36).

5.- Abstracción teológica

“Hemos presentado un ideal teológico del matrimonio demasiado abstracto”, “lejano de la situación concreta de las posibilidades efectivas de las familias reales” (nº 36).

6.- Adoctrinamiento moralista

Creímos que, con sólo insistir en cuestiones doctrinales, bioéticas y morales, sin motivas las aperturas a la gracia, ya sosteníamos suficientemente a la familia” (nº 37).

7.- Infravaloración de la conciencia

También nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles”, que “pueden desarrollar su propio discernimiento, ante sus situaciones donde se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas” (nº 37).

8.- Pastoral a la defensiva

“Muchas veces hemos actuado a la defensiva, y gastamos las energías pastorales redoblando el ataque al mundo decadente, con poca capacidad provocativa para mostrar caminos de felicidad” (nº 38).

9.- Falta de compasión

Muchos no sienten que el mensaje de la Iglesia, sobre el matrimonio y la familia haya sido un claro reflejo de la predicación, y de las actitudes de Jesús que, al mismo tiempo que proponía un ideal exigente, nunca perdía la cercanía compasiva con los frágiles, como la samaritana o la mujer adúltera” (nº 38).

10.- Juicio inmisericorde

En las difíciles situaciones que viven las personas más necesitadas, la Iglesia debe tener un especial cuidado para comprender, consolar, integrar, evitando imponerles una serie de normas. Como si fueran una roca, con lo cual se consigue el efecto de hacer que se sientan juzgadas, y abandonadas precisamente por esa Madre que está llamada a acercarles la misericordia de Dios” (nº 49).

Autocrítica social (n° 40 – 48)

En este aparte de la Amoris laetitia resumen, se realiza por el Papa la cantidad de diez denuncias correspondientes al orden:

  • Social
  • Cultural
  • Político

1.- Descarte

Se traslada a las relaciones afectivas lo que sucede con los objetos y el medio ambiente: todo es descartable, cada uno usa y tira, gasta y rompe, aprovecha y estruja mientras sirva” (nº 39), “desde una mentalidad narcisista, antinatalista y consumista” (nº 41-42).

2.- Superficialidad

Las crisis matrimoniales frecuentemente se afrontan de un modo superficial, y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio” (nº 41).

3.- Intervencionismo

Es posible que la conciencia recta de los esposos “puede orientarlos a la decisión de limitar el número de hijos por motivos suficientemente serios”, pero son inaceptables “las intervenciones coercitivas del Estado en favor de la anticoncepción, la esterilización e incluso el aborto” (nº 42).

4.- Desprotección política

Las familias se sienten abandonadas por el desinterés y la poca atención de las instituciones”, mientras tienen, “entre otros derechos, el de poder contar con una adecuada política familiar, por parte de las autoridades públicas en el terreno jurídico, económico, social y fiscal” (nº 43-44).

5.- Desamparo juvenil

“Existe una cultura que empuja a los jóvenes “a no poder formar una familia”, pues “son llevados a posponer la boda por problemas de tipo económico, laboral o de estudio” (nº 40). Y “la falta de una vivienda digna o adecuada, suele llevar a postergar la formalización de una relación” (nº 44).

6.- Desprotección económica

El actual sistema económico produce diversas formas de exclusión social. Las familias sufren en particular los problemas relativos al trabajo. Las posibilidades para los jóvenes son pocas, y la oferta de trabajo es muy selectiva y precaria. Las jornadas de trabajo son largas, y a menudo agravadas por largos tiempos de desplazamiento” (nº 44).

7.- Abandono infantil

Las guerras, el terrorismo, el crimen organizado provocan familias deterioradas, el fenómeno de los “niños de la calle”, y la explotación sexual de la infancia” (nº 45).

8.- Abuso sexual infantil

El abuso sexual de los niños se torna todavía más escandaloso, ocurre en los lugares donde deben ser protegidos, particularmente en las familias y en las escuelas. Y en las comunidades e instituciones cristianas” (nº 29).

9.- Migración forzosa

“Frente al valor positivo de la movilidad humana se da la “migración forzada de las familias como consecuencia de situaciones de guerra, persecuciones, pobreza, injusticia, marcada por las vicisitudes de un viaje que a menudo pone en riesgo la vida, traumatiza a las personas y desestabiliza a las familias” (nº 46).

10.- Eutanasia

Mientras son admirables las familias, que cuidan de sus miembros discapacitados y ancianos, es reprobable la promoción y el amparo de la eutanasia y el suicidio asistido” (nº 48).

Dentro de los temas de interés si gustas de los que tienen que ver con la espiritualidad, te invito a que visites los Ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola. Siendo una obra especialmente creada para quienes desean establecer una perfecta conexión con Dios. De seguro que vas a encontrar mucha información de tu interés y que te será de mucha ayuda.

Algunos desafíos (n° 50 – 57)

Ahora bien, dentro del contexto expuesto en la Amoris laetitica resumen, también ha planteado el Papa Francisco, una serie de desafíos. Esto con la finalidad de que sean afrontados todos los problemas con los cuales se ha desestabilizado en Amor de la familia.

Por lo tanto, ir en pos de lograr establecer a la familia de nuevo, como el pilar fundamental de la sociedad. Así que ha planteado entonces:

1.- “Responder a los nuevos problemas de la familia hoy: cansancio, estrés y ansiedad, así como la inseguridad económica” (nº 50).

2.- “Afrontar el incremento de los fenómenos como la drogadicción, el alcoholismo, y la hostilidad (nº 51).

3.- “Apoyar la estabilidad conyugal frente al debilitamiento de la familia, la infravaloración de su función social, y la deconstrucción jurídica de la familia: “Si bien es legítimo y justo que se rechacen viejas formas de familia tradicional, caracterizadas por el autoritarismo e incluso por la violencia, esto no debería llevar al desprecio del matrimonio sino al redescubrimiento de su verdadero sentido y a su renovación” (nº 52-53).

4.- “Defender la dignidad de la mujer frente al maltrato, la degradación, la esclavitud, la mutilación genital, la desigualdad en el acceso al trabajo, y la instrumentalización mediática del cuerpo femenino” (nº 54).

5.- “Afrontar el fenómeno de la ausencia del padre (física, afectiva, cognitiva y espiritual) para la educación y la integración social” (nº 55).

6.- “Responder a la ideología de género: aunque se pueda distinguir el sexo biológico de su papel sociocultural no se pueden separar” (nº 56).

7.- “No debemos quedarnos en un estereotipo de familia ideal, sino dejarse interpelar por el “collage” de tantas realidades diferentes, colmadas de gozos, dramas y sueños; ni “caigamos en la trampa de desgastarnos en lamentos autodefensivos” (nº 57).

La mirada puesta en Jesús y la vocación de la familia: Capítulo Tercero

El Amoris laetitia resumen, se dedica en el Tercer Capítulo, a lo que son una serie de elementos que resultan esenciales en cuanto a la enseñanza de la iglesia, en relación tanto al matrimonio como también a la familia.

Siendo que este capítulo resulta bien importante, debido a que hace la ilustración de una forma sintética mediante 30 párrafos, de lo que es la vocación de la familia.

Todo ello en base a los Evangelios. Así como también la manera en la cual se entendió por la iglesia, en el trascurrir del tiempo. Siendo esto de manera particular en cuanto a la indisolubilidad, igual que a la sacramentalidad del matrimonio. Así como también a lo relacionado con la transmisión de la vida, y lo correspondiente a la educación de los hijos. Siendo pues ampliamente citadas mediante la:

  • Gaudium et spes del Vaticano II
  • La Humanae vitae de Pablo Vi
  • La Familiares consortio de Juan Pablo II

Situaciones imperfectas

De la misma manera la mirada amplia va a incluir además lo que son las “situaciones imperfectas”. Siendo que es leído inclusive: “El discernimiento de la presencia de las “semina Verbi”, que se encuentra presente además en otras culturas y el cual puede aplicarse de igual manera a la realidad de tipo matrimonial y también a la familiar por supuesto.

Es de señalarse que fuera del matrimonio verdadero que es natural, de igual forma se encuentran presente elementos que son positivos, en cuanto a las formas matrimoniales correspondientes a otras tradiciones de tipo religiosas, aun cuando sea de notar que tampoco falten las sombras.

Así es que en el Amoris laetitia resumen, también se encuentra incluida en la reflexión lo relacionado con las “familias heridas”. Siendo que frente a las mismas el Papa Francisco, hace la afirmación, cuando cita la “Relatio finales del Sínodo 2015”:

“siempre es necesario recordar un principio general: “Sepan los pastores que, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones”. El grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, y puede haber factores que limitan la capacidad de decisión.

Por lo tanto, al mismo tiempo que la doctrina debe expresarse con claridad, hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición”

El matrimonio no es una convención social

Así es pues, que en el tercer capítulo, considerado como de la exhortación, el Papa Francisco, procede a recordar lo relativo al magisterio de quienes le precedieron.

Así como también da la explicación en cuanto al sacramento correspondiente al matrimonio, indicando que “no es una convención social”. Sino que más bien se trata, de un “don para la santificación y la salvación de los esposos”, lo cual se considera como una verdadera “vocación”.

Es por tal razón, que dice el Papa “la decisión de casarse y de crear una familia debe ser fruto de un discernimiento vocacional”. Puesto que el amor conyugal debe abrirse a lo relacionado con la fecundidad. Y también a “la educación integral de los hijos” puesto que se trata de una “obligación gravísima, a la vez que un derecho primario de los padres”, y que “nadie debería pretender quitarles”.

La mirada puesta en Jesús: Vocación de la familia (n° 58 – 87)

Se hace en el Amoris laetitia resumen, en su tercer capítulo, un análisis en relación al vínculo del matrimonio y la forma en que Jesús predicó acerca de dicho tema. Teniendo en cuenta:

El kerigma de la familia (n° 58 – 66)

El “primer anuncio” del Evangelio de la familia es el anuncio del amor y la ternura, para no convertirse en una doctrina fría y sin vida” (nº 59).

Indisolubilidad como don

La indisolubilidad del matrimonio –lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre (Mt.19,6)- no hay que entenderla ante todo como un yugo impuesto al hombre, sino como un don hecho a las personas unidas en matrimonio” (nº 62).

Sentido Trinitario

La familia y el matrimonio fueron redimidos por Cristo (Cf. Ef 5, 21-32), restaurados a imagen de la Santísima Trinidad, misterio del que brota todo amor verdadero” (n° 63).

Amoris laetitia resumen

Navidad y evangelio de la infancia

Es el misterio que tanto fascinó a Francisco de Asís, a Teresa del Niño Jesús y a Carlos de Foucauld, del cual beben también las familias cristianas para renovar su esperanza y alegría” (nº 65).

La familia en los documentos de la Iglesia (n° 67 – 70)

  • El Concilio Vaticano II (Gaudium et spes) definió el matrimonio como comunidad de vida y de amor (nº 67).
  • El Beato Pablo VI (Encíclica Humanae Vitae) puso de relieve la importancia de la paternidad responsable (nº 68).
  • San Juan Pablo II (Exhortación Familiaris Consortio) propuso las líneas fundamentales para la pastoral de la familia (nº 69).
  • Benedicto XVI (Encíclica Deus caritas est) recalca que el matrimonio basado en el amor exclusivo y definitivo se convierte en el icono e la relación de Dios con su pueblo (nº 70).

El sacramento del matrimonio (n° 71 – 75)

En esta parte del Amoris laetitia resumen, nos encontramos con los elementos considerados por la iglesia y el Papa Francisco, en relación con el matrimonio.

Don salvador

El sacramento del matrimonio no es una convención social, un rito vacío o el mero signo externo de un compromiso. El sacramento es un don para la santificación y la salvación de los esposos” (nº 72).

Vocación

La decisión de casarse y de crear una familia, debe ser fruto de un discernimiento vocacional” (nº 72).

Cristo mismo

El sacramento no es una cosa o una fuerza, porque en realidad Cristo mismo mediante el sacramento del matrimonio, sale al encuentro de los esposos cristianos” (nº 73).

Totalidad

Toda la vida en común de los esposos, toda la red de relaciones que tejerán entre sí, con sus hijos y con el mundo, estará impregnada y fortalecida por la gracia del sacramento que brota del misterio de la Encarnación y de la Pascua” (nº 74).

Gracia y Rito

Necesitamos reflexionar más acerca de la acción divina en el rito nupcial, que aparece muy destacada en las iglesias orientales, al resaltar la importancia de la bendición sobre los contrayentes como singo del don del Espíritu” (nº 75)

Semillas del Verbo y situaciones imperfectas (n° 76 – 79)

El discernimiento de la presencia de los semina Verbi en las otras culturas (cf. Ad Gentes Divnitus, 11) también se puede aplicar a la realidad matrimonial y familiar” (nº 77).

Situaciones imperfectas

Frente a situaciones difíciles y familias heridas, siempre es necesario recordar un principio general: Los pastores, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones (Familiaris consortio, 84)”. Por lo que “hay que evitar los juicios, que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones” (nº 79).

Transmisión de la vida y educación de los hijos (n° 80 – 85)

“Característica esencial del matrimonio (incluso en los que no pueden tener hijos) que se realiza en la entrega a los demás, la adopción, el afecto especial a los hijos “diversamente hábiles, etc.”

1ra Denuncia

Se está difundiendo una mentalidad, que reduce la generación de la vida a una variable de los proyectos individuales o de los cónyuges” (nº 82).

2da Denuncia

Si la familia es el santuario de la vida, el lugar donde la vida es engendrada y cuidada, constituye una contradicción lacerante que se convierta en el lugar donde la vida es negada y destrozada” (nº 83).

3ra Denuncia

La educación integral de los hijos es obligación gravísima, a la vez que derecho primario de los padres”. “La escuela no sustituye a los padres, sino que los complementa” (nº 84).

La familia y la Iglesia (86 – 88)

Iglesia doméstica

Aquí se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado. Y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de la propia vida” (CIC, 1657) (nº 86).

La iglesia es familia de familias

La Iglesia es un bien para la familia y la familia es un bien para la Iglesia” (nº 87).

El Amor en el Matrimonio: Capítulo Cuarto

Es tratado en el Amoris laetitia resumen, en su cuarto capítulo, todo lo referente al amor en el matrimonio. Siendo que es ilustrado por el Papa Francisco, a partir del “Himno al amor” propio de San Pablo, que se encuentra en 1 Cor 13, 4 – 7.

Se trata pues este Cuarto Capítulo de la Amoris laetitia resumen, de una real y verdadera exégesis atenta. Así como también muy puntual, y además poética de lo que es el texto paulino. Por lo tanto, se puede decir que se trata de una colección correspondiente a fragmentos, de lo que es un discurso de tipo amoroso. El cual se encuentra atento a la descripción del amor humano.

Siendo esto en los términos más absolutamente concretos. Teniendo en cuenta lo impresionante que resulta, la capacidad de introspección de tipo psicológica, la cual hace el sello a dicha exégesis.

Tomando en cuenta que la profundización de tipo psicológico, procede a entrar en el mundo correspondiente a las emociones, de quienes son los contrayentes, siendo las mismas tanto las positivas como también las negativas. Así como también en lo que es la dimensión erótica del amor.

Es por lo cual se trata de una contribución, la cual es de suma riqueza y belleza para la vida cristiana de aquellos que son los conyugues. Y que hay que señalar que no tienen hasta el momento parangón alguno, en los documentos Papales escritos con anterioridad.

La transformación del Amor

La conclusión del capítulo se realiza a través de una reflexión la cual resulta de suma importancia, en relación a la “transformación del amor”, debido a que se considera que “la prolongación de la vida hace que se produzca algo que no era común en otros tiempos: la relación íntima, y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis décadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez”.

Igualmente lo relacionado con el aspecto físico, el mismo cambia y lo que se refiere a la atracción amorosa, no va a disminuir. Pero si procede a cambiar, puesto que el deseo sexual a través del tiempo, es posible que se transforme en un deseo propio de la intimidad y también de la “complicidad”.

Siendo el caso que “No podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, sí podemos tener un proyecto común estable, comprometernos a amarnos. Y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad”.

Las instrucciones sobre el Amor

Luego entonces, el cuatro capítulo del Amoris laetitia resumen, se convierte pues en uno de los más innovadores de esta obra. Puesto que es propuesto por el Papa, lo referente a la paráfrasis correspondiente al Himno a la caridad creado por San Pablo. Y que es sacado del mismo, las concretas indicaciones en cuanto a la relación de los esposos.

Se trata pues el Amoris laetitia resumen, de una invitación del Papa Francisco, a la “paciencia”, que tiene que ser recíproca. Sin que se pretenda que “las relaciones sean celestiales o que las personas sean perfectas”. Y sin que sea colocarse siempre uno de ellos “en el centro”.

De la misma forma, los invita a que sean benévolos, y también a que se donen de una manera sobreabundante, sin que midan, sin que reclamen pagos, simplemente sea por el solo gusto de dar y de servir.

Asimismo, hace la invitación el Papa Francisco, en la Amoris laetitia resumen, a que no manifiesten envidia, tampoco a no enorgullecerse o agrandarse, debido a que quien ama, debe evitar el hecho de hablar en demasía de sí mismo.

No destacar los errores ajenos

Al igual que no se vuelvan “arrogantes e insoportables”. Siendo más bien que sean humildes y a “volverse amables”. Así como también a no hacer el destaque de “defecto y errores ajenos”.

De igual manera, hace la invitación el Papa en la Amoris laetitia resumen, a que nunca acaben un día “sin hacer la paz en familia”. Igual que a perdonar sin que posean rencores.

Así mismo que de forma recíproca hablar bien, buscando por todos los medios de “mostrar el lado bueno del cónyuge, más allá de sus debilidades y errores”. Igualmente que a mantener su confianza en el otro, sin que lo controle, dejando sus “espacios de autonomía”.

Al igual que hace la invitación para que contemple al cónyuge. Haciendo el recordatorio de que “las alegrías más intensas de la vida brotan, cuando se puede provocar la felicidad de los demás”.

El Amor en el Matrimonio (n° 90 – 164)

De los más importantes temas tratados por el Papa Francisco, en la Amoris laetitia resumen, bajo la óptica que parte del respeto. Y actualizando, los conceptos que se tenían adoptados desde tiempos remotos, a fin de dar soporte y base a la unión conyugal en estos tiempos de crisis.

Nuestro amor cotidiano (n° 90 – 119)

Tener paciencia no es dejar que nos maltraten continuamente, o tolerar agresiones físicas, o permitir que nos traten como objetos. El problema es cuando exigimos que las relaciones sean celestiales, o que las personas sean perfectas, o cuando nos colocamos en el centro y esperamos que sólo se cumpla la propia voluntad” (nº 92).

El amor es servicial

“Como decía San Ignacio de Loyola, el amor no se debe poner más en las obras que en las palabras” (nº 94).

Y El amor no tiene envidia

El verdadero amor valora los logros ajenos, no los siente como una amenaza” (nº 95).

Y El amor no hace alarde ni es arrogante

Para poder comprender, disculpar o servir a los demás de corazón, es indispensable sanar el orgullo y cultivar la humildad” (nº 98).

El amor no obra con dureza

“Entra en la vida del otro, incluso cuando forma parte de nuestra vida, pide la delicadeza de una actitud no invasora, que renueve la confianza y el respeto” (nº 99).

El amor no busca su propio interés

Tomás de Aquino ha explicado, que pertenece más a la caridad querer amar, que querer ser amado” (nº 102).

Y tampoco el amor se irrita

Nunca hay que terminar el día sin hacer las paces en la familia Y, ¿cómo debo hacer las paces? ¿Ponerme de rodillas? ¡No! Sólo un pequeño gesto, algo pequeño, y vuelve la armonía familiar. Basta una caricia, sin palabras” (nº 104).

Amoris laetitia resumen

El amor no lleva cuentas del mal

Un perdón que se fundamenta en una actitud positiva, que intenta comprender la debilidad ajena y trata de buscar excusas a la otra persona” (nº 105).

Y El amor no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad

La familia debe ser siempre el lugar donde alguien, que logra algo bueno en la vida, sabe que allí lo van a celebrar con él” (nº 110).

Todo lo disculpa

Implica limitar el juicio, contener la inclinación a lanzar una condena dura e implacable” (nº 112). “Los esposos que se aman y se pertenecen, hablan bien el uno del otro, intentan mostrar el lado bueno del cónyuge más allá de sus debilidades y errores” (nº 113).

Todo lo cree

El amor confía, deja en libertad, renuncia a controlarlo todo, a poseer, a dominar”. “Alguien que sabe que siempre sospechan de él, que lo juzgan sin compasión, que no lo aman de manera incondicional, preferirá guardar sus secretos, esconder sus caídas y debilidades, fingir lo que no es” (nº 115).

Y Todo lo espera

“Siempre espera que sea posible una maduración, un sorpresivo brote de belleza, que las potencialidades más ocultas de su ser germinen algún día” (116). Esta esperanza “incluye la certeza de una vida más allá de la muerte. Allí, completamente transformada por la Resurrección de Cristo, ya no existirán sus fragilidades, sus oscuridades ni sus patologías” (nº 117).

Todo lo soporta

“No consiste sólo en tolerar algunas cosas molestas, sino en algo más amplio: una resistencia dinámica y constante, capaz de superar cualquier desafío” (nº 118).

“A veces me admira, por ejemplo, la actitud de personas que han debido separase de su cónyuge para protegerse de su violencia física y, sin embargo, por la caridad conyugal que sabe ir más allá de los sentimientos, han sido capaces de procurar su bien, aunque sea a través de otros, en momentos de enfermedad, de sufrimiento o de dificultad. Es también es amor a pesar de todo” (nº 119).

Crecer en la caridad conyugal (n° 120 – 123)

“No conviene confundir planos diferentes: no hay que arrojar sobre dos personas limitadas el tremendo peso, de tener que reproducir de manera perfecta la unión que existe entre Cristo y su Iglesia. Porque el matrimonio como signo implica un proceso dinámico, que avanza gradualmente con la progresiva integración de los dones de Dios” (nº 122).

Toda la vida, todo en común (n° 123 – 125)

Quien está enamorado, no se plantea que esa relación pueda ser sólo por un tiempo (…) Los hijos no sólo quieren que sus padres se amen, sino también que sean fieles y sigan siempre juntos. Estos y otros signos muestran que en la naturaleza misma del amor conyugal está la apertura a lo definitivo” (nº 123).

Plan que sobrepasa

Prometer un amor para siempre es posible, cuando se descubre un plan que sobrepasa los propios proyectos que nos sostiene. Y nos permite entregar totalmente nuestro futuro a la persona amada” (nº 124).

Alegría y Belleza (n° 126 – 130)

“El amor al otro implica ese gusto por contemplar y valorar lo bello de sagrado de su ser personal, que existe más allá de sus necesidades” (nº 127). “Muchas heridas y crisis se originan cuando dejamos de contemplarnos (…) En mi casa yo no le importo a nadie, y ni siquiera me ven, como si no existiera” (nº 128).

Luchar juntos

“Después de haber sufrido y luchado juntos, los cónyuges pueden experimentar que valió la pena, porque consiguieron algo bueno, aprendieron algo juntos, o porque pueden valorar más lo que tienen” (nº 130).

Casarse por amor (n° 131 – 132)

El matrimonio como institución social, es protección y cauce para el compromiso mutuo, para la maduración del amor, para que la opción por el otro crezca en solidez, concretización y profundidad. Y a su vez para que pueda cumplir su misión en la sociedad” (nº 131).

Amor que se manifiesta y crece (n° 133 – 135)

“El crecimiento en el amor, depende de tres palabras claves: “permiso, gracias, perdón” (nº 133).

Bajo el impulso de la gracia

El amor matrimonial no se cuida, ante todo hablando de indisolubilidad como una obligación, o repitiendo una doctrina. Sino afianzándolo gracias a un crecimiento constante bajo el impulso de la gracia” (nº 134).

No existen familias perfectas

“Como recuerdan los obispos de Chile, no existen las familias perfectas que nos propone la propaganda falaz y consumista. En ellas no pasan los años, no existe la enfermedad, el dolor ni la muerte (…) La propaganda consumista muestra una fantasía, que nada tiene que ver con la realidad que deben afrontar, en el día a día, los jefes y las jefas del hogar” (nº 135).

Diálogo (n° 136 – 141)

En lugar de comenzar a dar opiniones o consejos, hay que asegurarse de haber escuchado todo lo que el otro necesita decir. Esto implica hacer un silencio interior, para escuchar sin ruidos en el corazón o en la mente: despojarse de toda prisa, dejar a un lado las propias necesidades y urgencias, hacer espacio” (nº 137).

Valorar al otro

Desarrollar el hábito de dar importancia real al otro. Se trata de valorar su persona, de reconocer que tiene derecho a existir, a pensar de manera autónoma y a ser feliz” (nº 138).

Unidad en la diversidad

La unidad a la que hay que aspirar no es uniformidad, sino una unidad en la diversidad, o una diversidad reconciliada. En ese estilo enriquecedor de comunión fraterna, los diferentes se encuentran, se respetan y se valoran, pero manteniendo diversos matices y acentos que enriquecen el bien común” (nº 139).

Cuidar el lenguaje

Es importante la capacidad de expresar lo que uno siente sin lastimar; utilizar un lenguaje y un modo de hablar que pueda ser más fácilmente aceptado o tolerado por el otro. Aunque el contenido sea exigente; plantear los propios reclamos, pero sin descargar la ira como forma de venganza, y evitar un lenguaje moralizante que sólo busque agredir, ironizar, culpar, herir” (nº 139).

Cultivarse

Reconozcamos que para que el diálogo valga la pena, hay que tener algo que decir, y eso requiere una riqueza interior que se alimenta en la lectura, la reflexión personal, la oración y la apertura a la sociedad” (nº 141).

Amor apasionado (n° 142)

Todos los místicos han afirmado, que el amor sobrenatural y el amor celeste, encuentran los símbolos que buscan en el amor matrimonial, más que en la amistad, más que en el sentimiento filial o en la dedicación a una causa. Y el motivo está justamente en su totalidad” (nº 142).

El mundo de las emociones (n° 143 – 146)

“La madurez llega a una familia, cuando la vida emotiva de sus miembros se transforma en una sensibilidad que no domina ni oscurece las grandes opciones y valores. Sino que sigue a su libertad, brota de ella, la enriquece, la embellece y la hace más armoniosa para bien de todos” (nº 146).

Dios ama el gozo de sus hijos (n° 147 – 149)

De verdad se puede hacer un hermoso camino con las pasiones, lo cual significa orientarlas cada vez más, en un proyecto de auto-donación y de plena realización de sí mismo, que enriquece las relaciones interpersonales en el seno familiar” (nº 148).

Dios ama el gozo

Algunas corrientes espirituales insisten, en eliminar el deseo para liberarse del dolor. Pero nosotros creemos que Dios ama el gozo del ser humano, que él creó todo para que lo disfrutemos (1 Tom 6,17)”. (nº 149).

Dimensión erótica del amor (n° 150 – 152)

“La sexualidad no es un recurso para gratificar o entretener, ya que es un lenguaje interpersonal donde el otro es tomado en serio, con su sagrado e inviolable valor (…) El más sano erotismo, si bien está unido a la búsqueda de placer, supone la admiración, y por eso puede humanizar los impulsos” (nº 151).

Violencia y manipulación (n° 153 – 157)

En esta época se vuelve muy riesgoso, que la sexualidad también sea poseída por el espíritu venenoso del usa y tira. El cuerpo del otro es con frecuencia manipulado, como una cosa que se retiene mientras brinda satisfacción y se desprecia cuando es atractivo” (nº 153).

Dominio

Cuando la precisa pertenencia recíproca se convierte en un dominio, cambia esencialmente la estructura de comunión en la relación interpersonal (nº 155).

Matrimonio y virginidad (n° 158 – 161)

Signos

“Mientras la virginidad es un signo escatológico de Cristo Resucitado, el matrimonio es un signo histórico para los que caminamos en la tierra, un signo de Cristo terreno que aceptó unirse a nosotros, y se entregó hasta darnos su sangre. La virginidad y el matrimonio son, y deben ser formas diferentes de amar, porque el hombre no puede vivir sin amor”. (nº 161).

La transformación del amor (n° 163 – 164)

Cuando los demás ya no puedan reconocer la belleza de esa identidad, el cónyuge enamorado sigue siendo capaz de percibirla con el instinto del amor, y el cariño no desaparece. Reafirma su decisión de pertenecerle, la vuelve a elegir, y expresa esa elección en una cercanía fiel y cargada de ternura” (nº 164).

El amor que se vuelve fecundo: Capítulo Quinto

En la obra del Amoris laetitia resumen, en su Quinto Capítulo, el Papa Francisco, hace la concentración en cuanto al tema de la fecundidad. Así como también a la generatividad del amor.

Siendo que se habla de una forma espiritual y psicológicamente profunda, al momento de recibir una nueva vida. Así como también, en lo relativo a la propia espera del embarazo, y además del amor de madre y de padre.

Así como también de:

  • La fecundidad ampliada
  • La adopción
  • De la aceptación de la contribución de las familias, en cuanto a la promoción de la “cultura del encuentro”

Así como también, de la vida de la familia en un sentido bien amplio, donde se cuenta con la presencia de:

  • Tíos
  • Primos
  • Parientes de parientes
  • Amigos

Por lo tanto, la obra de Amoris laetitia resumen, no hace la consideración en relación al tipo de familia “mononuclear”, debido a que es bien consciente en relación de la familia como una red bien amplia de relaciones. Siendo que se encuentra un profundo carácter social, en la mística del sacramento del matrimonio.

Es así como el Papa Francisco, en el Amoris laetitia a lo interno subraya de forma particular, lo que se refiere al rol entre jóvenes y los ancianos específicamente. Tal como la relación de hermanos y hermanas, como una práctica que ha de considerarse como de crecimiento en cuanto a la relación con los otros.

Acoger la vida

Así es que entonces el Papa Francisco en su Amoris laetitia, hace el recordatorio en relación a que la familia se consolida como el ámbito “no solamente de la generación sino también de la acogida de la vida”.

Siendo el caso que el Papa ha escrito que, “si un niño llega al mundo en circunstancias no deseadas, los padres, u otros miembros de la familia, deben hacer todo lo posible por aceptarlo como don de Dios”.

Así es que se deben considerar a las familias numerosas, como “una alegría para la Iglesia”. Aun cuando no se quiera decir que ha de olvidarse aquella advertencia sana, dada por Juan Pablo II que dice: “la paternidad responsable no es procreación ilimitada”.

Luego entonces el Papa Francisco hace el recordatorio de que resulta de suma importancia que “el niño se sienta esperado”. “Se ama a un hijo porque es hijo, no porque es hermoso o porque es de una o de otra manera; no, ¡porque es hijo! No porque piensa como yo o encarna mis deseos”

Así es que el Papa Francisco le habla a aquellas mujeres que se encuentran embarazadas: ““Ese niño merece tu alegría. No permitas que los miedos, las preocupaciones, los comentarios ajenos o los problemas apaguen esa felicidad de ser instrumento de Dios, para traer una nueva vida al mundo”.

Amor que se vuelve Fecundo (n° 165 – 198)

En este capítulo cinco de la Amoris laetitia resumen, el Papa Francisco, hace alusión especialmente a la alegría y el amor, que se manifiesta en la llegada de los hijos. Y en la necesidad de amarlos y respetar su derecho a la vida, entre otras cosas.

Acoger una nueva vida (n° 166 – 167)

La familia es el ámbito no sólo de la generación, sino de la acogida de la vida que llega como regalo de Dios (…) Los hijos son amados antes de que lleguen” (nº 166). A los padres “les ha concedido Dios elegir el nombre, con el que él llamará a cada uno de sus hijos por toda la eternidad” (nº 166).

No siempre

Sin embargo, numerosos niños desde el inicio son rechazados, abandonados, les roban su infancia y su futuro. Alguno se atreve a decir, casi para justificarse, que fue un error hacer que viniera al mundo. ¡Esto es vergonzoso! (…) ¿Qué hacemos las solemnes declaraciones de los derechos humanos, o de los derechos del niño, si luego castigamos a los niños por los errores de los adultos? (nº 166).

Las familias numerosas

Son una alegría para la Iglesia. En ellas, el amor expresa su fecundidad generosa. Esto no implica olvidar una sana advertencia de San Juan Pablo II, cuando explicaba que la paternidad responsable, no es procreación ilimitada o falta de conciencia de lo que implica educar a los hijos. Sino más bien la facultad que los esposos tienen, de usar su libertad inviolable de modo sabio y responsable. Teniendo en cuenta tantas realidades sociales y demográficas, como su propia situación y sus deseos legítimos” (nº 167).

El amor en la espera propia del embarazo (n° 168 – 171)

Cada niño está en el corazón de Dios desde siempre, y en el momento en que es concebido se cumple el sueño eterno del Creador. Pensemos cuánto vale ese embrión desde el instante en que es concebido. Hay que mirarlo con esos ojos de amor de Padre, que mira más allá de toda apariencia” (nº 168).

Sentirse esperado

Algunos padres sienten que su niño no llega en el mejor momento. Les hace falta pedirle al Señor que los sane y los fortalezca, para aceptar plenamente a ese hijo, para que puedan esperarlo de corazón. Es importante que ese niño se sienta esperado. Él no es un complemento o una solución para una inquietud personal. Es un ser humano, con un valor inmenso, y no puede ser usado para el propio beneficio” (nº 170).

Instrumento de Dios

A cada mujer embarazada quiero pedirle con afecto: Cuida tu alegría, que nada te quite el gozo interior de la maternidad. Ese niño merece tu alegría. No permitas que los miedos, las preocupaciones, los comentarios ajenos o lo problemas apaguen esa felicidad de ser instrumento de Dios para traer una nueva vida al mundo” (nº 171).

Amor de madre y de padre (n° 127 – 177)

Todo niño tiene derecho a recibir el amor de una madre y de un padre, ambos necesarios para su maduración íntegra y armoniosa (…) No se trata sólo del amor del padre y de la madre por separado. Sino también del amor entre ellos, percibido como fuente de la propia existencia, como nido que acoge y como fundamento de la familia” (nº 172).

Presencia materna

El debilitamiento de la presencia materna con sus cualidades femeninas, es un riesgo grave para nuestra tierra. Valor el feminismo cuando no pretende la uniformidad ni la negación de la maternidad. Porque la grandeza de la mujer implica, todos los derechos que emanan de su inalienable dignidad humana, pero también de su genio femenino, indispensable para la sociedad” (nº 173).

Presencia paterna

La figura paterna, por otra parte, ayuda a percibir los límites de la realidad, y se caracteriza más por la orientación, por la salida hacia el mundo más amplio y desafiante, por la invitación al esfuerzo y a la lucha” (nº 175).

Presente, no controlador

Decir presente no es lo mismo que decir controlador. Porque los padres demasiado controladores anulan a los hijos. Algunos padres se sienten inútiles o innecesarios, pero la verdad es que los hijos necesitan encontrar un padre que los espera cuando regresan de sus fracasos. Harán de todo por no admitirlo, para no hacerlo ver, pero lo necesitan” (nº 177).

Fecundidad ampliada (n° 178 – 174)

Frente a situaciones en las que el hijo es querido a cualquier precio, como un derecho a la propia autoafirmación, la adopción y la acogida, entendidas correctamente, muestran un aspecto importante del ser padres y del ser hijos, en cuanto ayudan a reconocer que los hijos, tanto naturales como adoptados y acogidos, son otros sujetos en sí mismos y que hace falta recibirlos, amarlos, hacerse cargo de ellos y no sólo traerlos al mundo” (nº 180).

Prolongación del amor

La procreación y la adopción, no son las únicas maneras de vivir la fecundidad del amor. Aun la familia con muchos hijos está llamada a dejar su huella en la sociedad donde está inserta, para desarrollar otras formas de fecundidad, que son como la prolongación del amor que la sustenta (…) Los matrimonios necesitan una clara y convencida conciencia sobre sus deberes sociales. Cuando esto sucede, el afecto que los une no disminuye, sino que se llena de nueva luz” (nº 181).

Sanar heridas

Un matrimonio que experimenta la fuerza del amor, sabe que este amor está llamado a sanar las heridas de los abandonados, a instaurar la cultura del encuentro, a luchar por la justicia” (nº 183)

Discernir el cuerpo (n° 185 – 186)

“¿O tenéis en tan poco a la Iglesia de Dios que humilláis a los pobres?” (1 Cor. 11, 21-22). “La celebración eucarística se convierte así en un constante llamado, para que cada cual se examine (v.28) en orden a abrir las puertas de la propia familia. A una mayor comunión con los descartables de la sociedad, y, entonces sí, recibir el Sacramento del amor eucarístico que nos hace un solo cuerpo” (nº 185).

La vida en la familia (n° 187)

El pequeño núcleo familiar no debería aislarse de la familia ampliada, donde están los padres, los tíos, los primos, e incluso los vecinos. En esa familia grande puede haber algunos necesitados de ayuda, o al menos de compañía y de gestos de afecto, o pueda haber grandes sufrimientos que necesitan consuelo” (nº 187).

Ser hijos (n° 188 – 190)

Una sociedad de hijos que no honran a sus padres es una sociedad sin honor. (…) Es una sociedad destinada a poblarse de jóvenes desapacibles y ávidos” (nº 189).

La otra cara de la moneda

Abandonará el hombre a su padre y a su madre (Gn 2,24), dice la Palabra de Dios. Esto a veces no se cumple, y el matrimonio no termina de asumirse porque no se ha hecho esa renuncia y esa entrega” (nº 190).

Los ancianos (n° 191 – 193)

La atención a los ancianos habla de la calidad de una civilización. ¿Se presta atención al anciano en una civilización? ¿Hay sitio para el anciano? Esta civilización seguirá adelante, si sabe respetar la sabiduría, la sabiduría de los ancianos” (nº 192).

Memoria viva

Las narraciones de los ancianos hacen mucho bien a los niños y jóvenes, ya que los conectan con la historia vivida, tanto de la familia como del barrio y del país. Una familia que no respeta y atiende a sus abuelos, que son su memoria viva, es una familia desintegrada” (nº 193).

Ser hermanos (n° 194 – 195)

Es precisamente la familia la que introduce la fraternidad en el mundo. A partir de esta primera experiencia de humanidad, nutrida por los afectos y por la educación familiar, el estilo de la fraternidad se irradia como una promesa sobre toda la sociedad” (nº 194).

Aprender a ser hermanos

“Hay que reconocer que tener un hermano, una hermana que te quiere, es una experiencia fuerte, impagable, insustituible, pero hay que enseñar con paciencia a los hijos a tratarse como hermanos” (nº 195).

Un corazón grande (n° 196 – 198)

“Esta familia grande, debería integrar con mucho amor a las madres adolescentes, a los niños sin padres, a las mujeres solas que deben llevar adelante la educación de sus hijos.

A las personas con alguna discapacidad que requieren mucho afecto y cercanía, a los jóvenes que luchan contra una adicción, a los solteros, separados o viudos que sufren la soledad.

A los ancianos y enfermos que no reciben el apoyo de sus hijos, y en su seño tiene cabida incluso los más desastrosos en las conductas de su vida” (nº 197).

La familia del cónyuge

“En esta familia grande están también el suegro, la suegra, y todos los parientes del cónyuge (…) La unión conyugal reclama respetar sus tradiciones y costumbres, tratar de comprender su lenguaje, contener las críticas, cuidarlos e integrarlos de alguna manera en el propio corazón, aun cuando haya que perseverar la legitima autonomía y la intimidad de la pareja” (nº 198).

Algunas perspectivas pastorales: Capítulo Sexto

Ahora en este sexto capítulo del Amoris laetitia resumen, es afrontado por el Papa Francisco, ciertas vías de tipo pastoral. Las mismas van a orientar a fin de hacer la construcción de sólidas y fecundas familias, que se consoliden de acuerdo al plan de Dios.

Así es que en esta parte, lo relativo la Exhortación se dirige hacia un recurso el cual es largo, acerca de las relaciones de tipo conclusivos provenientes de los dos Sínodos. Y también de las catequesis impartidas por los Papas Francisco y Juan Pablo II.

Por lo tanto, se hace la confirmación de que las familias, resultan ser el sujeto y no solo un objeto de la evangelización. Puesto que es señalado por el Papa, que “a los ministros ordenados, les suele faltar formación adecuada para tratar los complejos problemas actuales de las familias”.

Así es que si por un lado se hace necesario la mejora en relación a la formación psico – afectiva correspondiente a los seminaristas, al igual que involucrar a las familias más en lo relativo a la formación al ministerio. Por la otra “puede ser útil (…) también la experiencia de la larga tradición oriental de los sacerdotes casados”.

La guía de los novios

Posteriormente es afrontado por el Papa en la Amoris laetitia resumen, en su sexto capítulo, lo que se refiere a la guía a dar a los novios, en cuanto al camino para prepararse al matrimonio. Así como también el acompañamiento a los esposos en lo que son los primeros años de su vida matrimonial, donde queda incluido lo relativo al tema de la paternidad responsable.

Pero además en ciertas situaciones que son complejas, y particularmente en las crisis, a sabiendas de que “cada crisis esconde, una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el oído del corazón”. Así pues, que son analizadas ciertas de las causas que forman las crisis. Dentro de las que se encuentran el retraso en una maduración afectiva.

De igual forma se toca el tema en el Amoris laetitia resumen, a lo relativo al acompañamiento que debe entregarse a las personas que se encuentran abandonadas, al igual que a las que se encuentran separadas y también a las divorciadas.

Sobre el divorcio

Siendo subrayada además, la importancia que tiene una reforma reciente de los procedimientos para reconocer los casos de nulidad matrimonial. Puesto que se pone ahora de relieve, lo atinente al sufrimiento de los hijos cuando se presentan situaciones de conflicto.

Por lo cual el Papa en el Amoris laetitia resumen, concluye en que: “El divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del número de divorcios. Por eso, sin duda, nuestra tarea pastoral más importante con respecto a las familias, es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, de manera que podamos prevenir el avance de este drama de nuestra época

Asimismo, son tocados posteriormente en el Amores laetitia resumen, las diversas situaciones de matrimonios que son mixtos. Así como también, de los matrimonios con disparidad de culto. Además de aquellas situaciones familiares, que tiene en su seno personas con tendencia homosexual.

Siendo confirmado en tal sentido el respeto, así como también rechazando toda injusticia o discriminación. Al igual que cualquier forma de agresión o violencia.

De igual manera, resulta pastoralmente preciosa en el Amoris laetitia resumen, la parte donde se concluye este capítulo sexto que indica “cuando la muerte planta su aguijón”, en el cual el Papa aborda en tema de la pérdida de aquellos seres queridos que mueren. Y en tema de la viudez.

Las familias el sujeto activo de la pastoral

Así es pues, que en este sexto capítulo del Amoris laetitia resumen, se ha hecho hincapié por el Papa Francisco, a lo relativo a las perspectivas pastorales. Puesto que el Papa solicita que se realice: “un esfuerzo evangelizador y catequístico dirigido a la familia”.

Así como también, una “conversión misionera” de toda la iglesia. A fin de que no se trate solamente de “en un anuncio meramente teórico y desvinculado de los problemas reales de las personas”.

Por lo cual indica el Papa en la Amoris laetitia resumen, que la pastoral familiar: “debe hacer experimentar que el Evangelio de la familia, responde a las expectativas más profundas de la persona humana”.

De la misma forma, también hace la insistencia en cuanto a la necesidad, de que se imparta a los seminaristas, una mayor formación de tipo interdisciplinaria, y no solamente que sea doctrinal. Esto con el fin, de que puedan ocuparse de los problemas tan complejos que presentan las familias en la actualidad.

Algunas perspectivas pastorales (n° 200 – 258)

Plantea el Papa en la Amoris lestitia resumen, en su capítulo sexto, los cambios que deben plantearse a nivel pastoral, para socorrer a las familias que en la actualidad se encuentran en crisis bien marcadas.

Anunciar el Evangelio de las Familia hoy (n° 200 – 204)

Acompañar a cada una y a todas las familias, para que puedan descubrir la mejor manera de superar las dificultades que se encuentran en el camino”, para lo que se requiere “un esfuerzo evangelizador y catequístico dirigido a la familia” (nº 200).

Medios

La manera de lograr los objetivos según la Amoris laetitia resumen, del Papa Francisco son:

Conversión misionera

no quedarse en un anuncio meramente teórico, y desvinculado de los problemas reales de las personas” (nº 201)

Amoris laetitia resumen

Educación en Valores

no se trata solamente de presentar una normativa, sino de proponer valores” (nº 201).

Denunciar los condicionamientos

culturales, sociales, políticos y económicos, como el espacio excesivo concedido a la lógica del mercado” (nº 201).

Parroquia

La principal contribución a la pastoral familiar la ofrece la parroquia, que es una familia de familias, donde se armonizan los aportes de las pequeñas comunidades, movimientos y asociaciones eclesiales” (nº 202).

“Formación de los sacerdotes desde el Seminario, con más contacto con sus familias y con las parroquias”. (n° 203)

“Aportación expertos, de agentes laicos de pastoral familiar “con apertura a recibir los aportes de la psicología, la sociología, la sexología, e incluso el counseling” (nº 204).

Guiar a los prometidos en el camino de preparación del matrimonio (n°205-211)

Padres: “Quienes llegan mejor preparados al casamiento, son quienes han aprendido de sus propios padres” (nº 208).

Grupos: “Suelen ser muy útiles los grupos de novios, y las ofertas de charlas opcionales sobre una variedad de temas que interesan realmente a los jóvenes” (nº 208).

Personalizada: “No obstante, son dispensables algunos momentos personalizados, porque el principal objetivo es ayudar a cada uno para que aprenda a amar a esta persona concreta, con la que pretende compartir toda la vida” (nº 208).

Amoris laetitia resumen

Pastoral popular: “Tampoco hay que olvidar los valiosos recursos de la pastoral popular”, como el día de San Valentín” (nº 208).

Preparación próxima

Iniciación al Sacramento

“interesa más la calidad que la cantidad”, con “contenidos que, comunicados de manera atractiva y cordial, les ayuden a comprometerse en un camino de toda la vida con gran ánimo y liberalidad” (nº 207)

Comunicación

Deberían ser estimulados y ayudados, para que puedan hablar de lo que cada uno espera de un eventual matrimonio, de su modo de entender lo que es el amor y el compromiso, de lo que se desea del otro, del tipo de vida en común que se quisiera proyectar” (nº 209).

Señales de peligro

Esto implica aceptar con sólida voluntad, la posibilidad de afrontar algunas renuncias, momentos difíciles y situaciones conflictivas, y la decisión firme de prepararse para ello” (nº 210).

Pastoral del vínculo

Deben asegurar que los novios no vean el casamiento, como el final de un camino, sino que asuman el matrimonio como una vocación que los lanza hacia delante” (nº 211).

Caminos prácticos

Estos aportes no son únicamente convicciones doctrinales, ni siquiera pueden reducirse a los preciosos recursos espirituales que siempre ofrece la Iglesia. Sino que también tienen que ser caminos prácticos, consejos bien encarnados, tácticas tomadas de la experiencia, orientaciones psicológicas” (nº 211).

Reconciliación sacramental

que permita colocar los pecados y los errores de la vida pasada, y de la misma relación, bajo el influjo del perdón misericordioso de Dios y de su fuerza sanadora”.

Preparación de la celebración (n° 212 – 216)

Queridos novios: Tened la valentía de ser diferentes, no os dejéis devorar por la sociedad de consumo y de la apariencia. Lo que importa es el amor que os une, fortalecido y santificado por la gracia. Vosotros sois capaces de optar por un festejo austero y sencillo, para colocar el amor por encima de todo” (nº 212).

Signos litúrgicos

Además de la meditación de las lecturas, y de la comprensión de los anillos y de otros signos (nº 216), conviene que los novios perciban “el peso teológico y espiritual del consentimiento”, en dos sentidos: La continuidad: “Hace falta destacar que esas palabras no pueden ser reducidas al presente; implican una totalidad que incluye el futuro, hasta que la muerte los separe” (n° 214).

La promesa

El sentido del consentimiento muestra, que libertad y fidelidad no se oponen, más bien se sostienen mutuamente” (nº 214).

Experiencia de oración

“No sería bueno que llegasen al casamiento sin haber orado juntos, el uno por el otro, pidiendo ayuda a Dios para ser fieles y generosos, preguntándose juntos a Dios que es lo que él espera de ellos, e incluso consagrando su amor ante una imagen de María” (nº 216).

Oportunidad evangelizadora

“Generalmente el celebrante, tiene la oportunidad de dirigirse a una asamblea compuesta de personas que participan poco en la vida eclesial, o que pertenecen a otra confesión cristiana o comunidad religiosa. Por lo tanto, se trata de una ocasión imperdible para anunciar el Evangelio de Cristo” (nº 216).

Acompañar en los primeros años de la vida matrimonial (n° 217 – 222)

Muchas veces el tiempo del noviazgo no es suficiente, la decisión de casarse se precipita por diversas razones y, como si no bastara, la maduración de los jóvenes se ha retrasado. Entonces, los recién casados tiene que completar ese proceso que debería haberse realizado durante todo el noviazgo” (nº 217).

Proyecto

El sí que se dieron es el inicio de un itinerario (…) Suele ayudar el que se sienten a dialogar para elaborar su proyecto concreto en sus objetivos, sus instrumentos, sus detalles” (nº 218).

Etapas

Del impacto inicial, caracterizado por una atracción marcadamente sensible, se pasa a la necesidad del otro percibido como parte de la propia vida. De allí se pasa al gusto de la pertenencia mutua. Luego a la comprensión de la vida entera como un proyecto de los dos, a la capacidad de poner la felicidad del otro por encima de las propias necesidades, y al gozo de ver el propio matrimonio como un bien para la sociedad” (nº 220).

Amoris laetitia resumen

Historia de salvación

Cada matrimonio es una historia de salvación, y esto supone que se parte de una fragilidad que, gracias al don de Dios y a una respuesta creativa y generosa, va dando paso a una realidad cada vez más sólida y preciosa (…) Hacer crecer es ayudar al otro a moldearse su propia identidad. Por eso el amor es artesanal” (nº 221).

Generosos con la vida

El acompañamiento, debe alentar a los esposos a ser generosos en la comunicación de la vida (…) El camino adecuado para la planificación familiar presupone, un diálogo consensual entre los esposos, el respeto de los tiempos y la consideración de la dignidad de cada uno de los miembros de la pareja” (nº 222).

Otro de los temas de mayor relevancia en el ámbito espiritual, lo encontrarás al visitar Fe esperanza y caridad, siendo las mayores de las virtudes, con las cuales debe el ser humano, marcar su comportamiento. Cuando el camino trazado va rumbo al encuentro con Dios. Te aseguro que te va a ser de mucha utilidad, en tu desarrollo como individuo de manera personal y también colectivamente.

Algunos recursos (n° 223 – 230)

  • Acompañamiento de esposos con experiencia (nº 223).
  • Dedicar tiempo para dialogar, para compartir, para escucharse, para mirarse, para valorarse… (nº 224).

Aprovechar rituales cotidianos

Besarse por las mañanas, bendecirse por las noches, esperar al otro, compartir tareas domésticas, festejar…” (nº 226).

Acudir a la Palabra de Dios como “criterio de juicio y una luz para el discernimiento de los diversos desafíos, que deben afrontar los cónyuges y las familias” (nº 227).

Parroquias, movimiento, escuelas

A través de: grupos de matrimonios, retiros breves, charlas sobre problemáticas concretas de la vida familiar, centros de asesoramiento, consultorías sobre diferentes situaciones familiares (adiciones, infidelidad…), talleres de padres, etc” (nº 229).

Espacios esporádicos

Re-proponer el ideal cristiano en bautizos, comuniones, funerales, bodas, bendición de los hogares, etc.” (nº 230).

Pastoral misionera

“En salida, en cercanía, en lugar de reducirse a ser una fábrica de cursos a los que pocos pueden asistir” (nº230).

Iluminar crisis, angustias y dificultades (n° 231)

Los viejos amadores son los ya ejercitados y probados. Ellos ya no tienen aquellos hervores sensitivos, ni aquellas furias y fuegos hervorosos por fuera. Sino que gustan la suavidad del vino de amor ya bien cocido en su sustancia (…) asentado allá dentro en el alma” (nº 231).

Dentro de la problemática actual que vive la sociedad, se encuentra como uno de los factores de influencia en tema de el Poder de los valores en los jóvenes en la actualidad. Puesto que pareciera que se han perdido los valores, y con ello el rumbo de una sociedad armoniosa y próspera. Indaga más acerca de este candente tema, seguro que te va a interesar.

El desafío de la crisis (n° 232 – 238)

  • “No se convive para ser cada vez menos felices, sino para aprender a ser felices de un modo nuevo”.
  • “De ningún modo hay que resignarse a una curva descendente, a un deterioro inevitable, a una soportable mediocridad”.
  • “Cada crisis esconde una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el oído del corazón”.

Importancia de la comunicación

En una crisis no asumida, lo que más se perjudica es la comunicación. De este modo, poco a poco, alguien que era la persona que amé, pasa a ser la quien me acompaña siempre en la vida, luego solo el padre o la madre de mis hijos, y al final, un extraño” (nº 233).

Descripción de las crisis habituales

  • Las crisis de los comienzos: compatibilizar diferencias y desprenderse de los padres.
  • Las crisis de la crianza, que cambia los hábitos del matrimonio.
  • También Las crisis de la adolescencia del hijo, que exige muchas energías, desestabiliza a los padres y a veces los enfrenta entre sí.
  • La crisis del “nido vacío”, que obliga a la pareja a mirarse nuevamente a sí misma.
  • La crisis que se origina en la vejez de los padres de los cónyuges, que reclaman más presencia, cuidados y decisiones difíciles.
  • A estas se suman “las crisis personales que inciden en la pareja, relacionadas con dificultades económicas, laborales, afectivas, sociales, espirituales” (nº 236).
  • Y las crisis propias de la inevitable fragilidad humana, a las cuales se otorga una carga emotiva demasiado grande. Por ejemplo, la sensación de no ser completamente correspondido, los celos, las diferencias que surjan entre los dos, el atractivo que despiertan otras personas, los nuevos intereses que tienden a apoderarse del corazón, los cambios físicos del cónyuge, y tantas otras cosas que, más que atentados contra el amor, son oportunidades que invitan a recrearlo una vez más” (237).

Saber perdonar y sentirse perdonados

Es una experiencia fundamental en la vida familiar. El difícil arte de la reconciliación, que requiere del sostén de la gracia, necesita la generosa colaboración de familiares y amigos, y a veces incluso de ayuda externa y profesional” (nº 236).

Viejas heridas (n° 239 – 240)

  • “A veces las personas necesitan realizar a los cuarenta años una maduración atrasada que debería haberse logrado al final de la adolescencia” (nº 239).
  • “Muchos terminan su niñez sin haber sentido jamás que son amados incondicionalmente, y eso lastima su capacidad de confiar y entregarse. Una relación mal vivida con los propios padres y hermanos, que nunca ha sido sanada, reaparece y daña la vida conyugal” (nº 240).
  • “Por más que parezca evidente que toda la culpa es del otro, nunca es posible superar una crisis esperando que solo cambie el otro” (nº 240).

Acompañar después de rupturas y divorcios (n° 241 – 246)

Hay casos donde la separación es inevitable. A veces puede llegar a ser incluso moralmente necesaria, cuando precisamente se trata de sustraer al cónyuge más débil, a los hijos pequeños, de las heridas más graves causadas por la pertenencia y la violencia, el desaliento y la explotación, la ajenidad y la indiferencia” (nº 241).

  • Hay que alentar a las personas divorciadas que no se han vuelto a casar –que a menudo son testigos de la fidelidad matrimonial- a encontrar en la Eucaristía el alimento que las sostenga en su estado” (nº 242).
  • A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que no están excomulgadas” (nº 243). “Cómo podremos recomendar a estos padres, que hagan todo lo posible para educar a sus hijos en la vida cristiana, dándoles el ejemplo de una fe convencida y practicada, si los tuviéramos alejados de la vida en comunidad, como si estuviesen excomulgados?” (nº 246).

Nulidad matrimonial

Un gran número de padres subrayó la necesidad de hacer más accesibles y ágiles, posiblemente totalmente gratuitos, los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad. La lentitud en los procesos irrita y cansa a la gente. Mis dos recientes documentos sobre esta materia han llevado a una simplificación de los procedimientos…“ (nº 244).

Hay temas que resultan muy candentes en este amplio mundo de la religión y la espiritualidad. Si eres de los que te gusta indagar, aprender e informarte te invito entonces a conocer las Contradicciones de la Biblia ¿Por qué razón existe? allí podrás enterarte de algunas de esas contradicciones y discernir acerca de todo esto. !Seguro te va a ser de mucha utilidad!.

Los hijos

“Los hijos son la primera preocupación, que no debe ser opacada por cualquier otro interés u objetivo. A los padres separados les ruego: Jamás, jamás, jamás tomar el hijo como rehén. Os habéis separado por muchas dificultades y motivos, la vida os ha dado esa prueba, pero no que sean los hijos quienes carguen el peso de esta separación, que no sean usados como rehenes contra el otro cónyuge. Que crezcan escuchando que la mamá habla bien del papá, aunque no estén juntos, y que el papá hable bien de la mamá” (nº 245)

Algunas situaciones complejas

  • Atención específica para los matrimonios mixtos (tan importantes para el movimiento ecuménico), los matrimonios con disparidad de cultos (denuncia a los países sin libertad religiosa que obliga a los cristianos a cambiar de religión), o el acceso al bautismo de personas en una condición matrimonial compleja. Para todos ellos la Iglesia hace suyo el comportamiento del Señor Jesús que en un amor ilimitado se ofrece a todas las personas sin excepción (nº 247-250).

  • “Toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, procurando evitar todo signo de discriminación injusta”. Sus familias habrán “de asegurar un respetuoso acompañamiento, con el fin de que aquellos que manifiesten una tendencia homosexual, puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida” (nº 250).
  • En cuanto a las familias monoparentales (de madres o padres biológicos), “cualquiera que sea la causa, el progenitor que vive con el niño, debe encontrar apoyo y consuelo entre las familias que conforman la comunidad cristiana” (nº 252).

Cuando la muerte clava su aguijón (n° 253 – 258)

El amor tiene una intuición que le permite escuchar sin sonidos y ver en lo invisible. Eso no es imaginar al ser querido tal como era, sino poder aceptarlo transformado, como es ahora. Jesús resucitado, cuando su amiga María quiso abrazarlo con fuerza, le pidió que no lo tocara (cf. Jn 20, 17), para llevarlo a un encuentro diferente” (nº 255).

Si aceptamos la muerte podemos prepararnos para ella

“El camino es crecer en el amor hacia los que caminan con nosotros, hasta el día en que ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto, ni dolor (Ap 21,4).

De ese modo, también nos preparamos para reencontrar a los seres queridos que murieron. Así como Jesús entregó el hijo que había muerto a su madre (Cf. Lc 7, 15)., lo mismo hará con nosotros. No desgastemos energías quedándonos años y años en el pasado.

Mientras mejor vivamos en esta tierra, más felicidad podremos compartir con los seres queridos en el cielo. Mientras logremos madurar y crecer, más cosas lindas podremos llevarle para el banquete celestial” (nº 258).

Reforzar la educación de los hijos: Capítulo séptimo

El Séptimo Capítulo de la Amoris laetitia resumen, ha sido dedicada por el Papa Francisco, a lo relacionado con la educación de los hijos. Teniendo muy en cuenta:

  • Su formación ética
  • El valor de la sanción como estímulo
  • El paciente realismo
  • La educación sexual
  • La transmisión de la fe
  • La vida familiar como contexto educativo

Resulta de sumo interés, el planteamiento de la Amoris laetitia resumen en relación a la sabiduría que es práctica. Y que además en cada párrafo transparenta sobremanera, en cuanto a la atención correspondiente a la gradualidad. Así como también a los pasos que pueden ser pequeños y “que puedan ser comprendidos, aceptados y valorados”.

Es de destacarse en la Amoris laetitia resumen, particularmente un párrafo el cual reviste mucho significado. Y resulta fundamental en la parte pedagógica, siendo que en el mismo, es afirmado por el Papa Francisco una manera clara que:

“la obsesión no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podría llegar a pasar un hijo (…) Si un padre está obsesionado por saber dónde está su hijo y por controlar todos sus movimientos, sólo buscará dominar su espacio.

De ese modo no lo educará, no lo fortalecerá, no lo preparará para enfrentar los desafíos. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduración de su libertad, de capacitación, de crecimiento integral, de cultivo de la auténtica autonomía”.

En relación a la Educación sexual

Es tener en cuenta que en la Amoris laetitia resumen, resulta de notoriedad la sección que se dedica a la educación sexual, y la cual es titulada de una forma muy expresiva “Si a la educación sexual”. Sosteniendo pues la necesidad de la misma, siendo que nos es preguntado:

“si nuestras instituciones educativas han asumido este desafío (…) en una época en que se tiende a banalizar y a empobrecer la sexualidad”. Ella debe realizarse “en el cuadro de una educación al amor, a la recíproca donación”.

Amoris laetitia resumen

Se pone en guardia de la expresión “sexo seguro”, porque transmite “una actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse. Así se promueve la agresividad narcisista en lugar de la acogida”

Fortalecer la educación de los hijos (n° 259 – 290)

Trata de manera muy particular el Papa Francisco, en su Amoris laetitia resumen, uno de los más importantes temas, en cuanto al desarrollo del individuo como hombre de bien. Siendo que esto resulta de suma importancia, en el marco de su futuro comportamiento dentro de la sociedad. Así es que este tema particularmente es el relacionado a la educación, que se les debe brindar a los hijos.

¿Dónde están los hijos? (n° 260 – 262)

Siempre hace falta vigilancia” (nº 260), pero “la obsesión no es educativa (…) Se trata de generar procesos más que de dominar espacios (…), generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduración en su libertad” (nº 261).

¿Dónde está existencialmente?

La gran cuestión no es dónde está el hijo físicamente, con quien está en este momento, sino dónde está en un sentido existencial, dónde está posicionado desde el punto de vista de las convicciones, de sus objetivos, de sus deseos, de su proyecto de vida” (nº 261).

Promover libertades responsables

Es inevitable que cada hijo, nos sorprenda con los proyectos que broten de su libertad, que nos rompa los esquemas, y es bueno que esto suceda. La educación entraña la tarea de promover libertades responsables, que opten en las encrucijadas con sentido e inteligencia” (nº 262).

Formación ética de los hijos (n° 263 – 267)

Dignos de confianza

El desarrollo afectivo y ético de una persona, requiere de una experiencia fundamental: creer que los propios padres son dignos de confianza” (nº 263).

Modo inductivo

de tal manera que el hijo pueda llegar a descubrir por sí mismo, la importancia de determinados valores, principios y normas, en lugar de imponérselos como verdades irrefutables” (nº 264).

Afecto al bien

Se requiere “que el bien captado por la mente se arraigue en nosotros como profunda inclinación afectiva, como un gusto por el bien que pese más que otros atractivos, y que nos lleve a percibir que eso que captamos como bueno lo es también para nosotros aquí y ahora” (nº 265).

Desarrollar hábitos

Alguien puede tener sentimientos sociables, y una buena disposición hacia los demás, pero si durante mucho tiempo no se ha habituado por la insistencia de los mayores a decir por favor, permiso, gracias, su buena disposición interior no se traducirá fácilmente en estas expresiones” (nº 266).

Educar en libertad

La educación moral es un cultivo de la libertad a través de propuestas, motivaciones, símbolos, reflexiones, exhortaciones, revisiones del modo de actuar. Y diálogos que ayuden a las personas a desarrollar esos principios interiores estables, que mueven a obrar espontáneamente el bien” (nº 267).

Valor de la sanación como estímulo (n° 268 – 270)

  • La corrección es un estímulo, cuando también se valoran y se reconocen los esfuerzos y cuando el hijo descubre que sus padres mantienen viva una paciente confianza (…) Pero uno de los testimonios que los hijos necesitan de los padres es que no se dejen llevar por la ira” (nº 269).
  • Dos extremos nocivos (nº 270): •“Pretender construir un mundo a medida de los deseos del hijo, que crece sintiéndose sujeto de derechos pero no de responsabilidades”, o
  • “Llevarlo a vivir sin conciencia de su dignidad, de su identidad única y de sus derechos, torturado por los deberes”.

Paciente realismo (n° 271 – 273)

“Pequeños pasos que puedan ser comprendidos, aceptados y valorados, e impliquen una renuncia proporcionada” (nº 271).

Practicar la analogía

Hay que ayudar a los adolescentes a practicar la analogía: los valores están realizados especialmente en algunas personas muy ejemplares, pero también se realizan imperfectamente en diversos grados” (nº 272).

La vida familiar como contexto educativo (n° 247 – 279)

Saber esperar

Cuando los niños o los adolescentes, no son educados para aceptar que algunas cosas deben esperar, se convierten en atropelladores, que someten todo a la satisfacción de sus necesidades inmediatas. Y crecen con el vicio del quiero y no tengo (…). Así, cuando el niño experimenta que puede hacerse cargo de sí mismo, se enriquece su autoestima” (nº 275).

Socialización

La familia es el ámbito de la socialización primaria, porque es el primer lugar donde aprende a colocarse frente al otro, a escuchar, a compartir, a soportar, a respetar, a ayudar, a convivir (…) Es una educación para saber habitar, más allá de los límites de la propia casa” (nº 276).

Sensibilidad ecológica

En el hogar se pueden replantear los hábitos de consumo, para cuidar de la casa común: La familia es sujeto protagonista de una ecología integral” (nº 277).

Acoger el sufrimiento

“Los momentos difíciles y duros de la vida familiar, pueden ser muy educativos. Es lo que sucede, por ejemplo, cuando llega una enfermedad” (nº 277).

Autismo tecnológico

El encuentro educativo entre padres e hijos puede ser facilitado o perjudicado por las tecnologías de la comunicación y la distracción, cada vez más sofisticadas (…) El autismo tecnológico los expone más fácilmente, a los manejos de quienes buscan entrar en su intimidad con intereses egoístas” (nº 278).

Catequesis

Las comunidades cristianas están llamadas a ofrecer su apoyo a la misión educativa de las familias, de manera particular a través de la catequesis de iniciación” (nº 279).

Escuela católica

Las escuelas católicas, deberían ser alentadas en su misión de ayudar a los alumnos a crecer como adultos maduros que pueden ver el mundo a través de la mirada de amor de Jesús. Y comprender la vida como una llamada a servir a Dios” (nº 279).

Sí a la educación sexual (n° 280 – 290)

enseñarles un camino en torno a las diversas expresiones del amor, al cuidado mutuo, a la ternura respetuosa, a la comunicación rica de sentido. Porque todo eso prepara para un don de sí, íntegro y generoso que se expresará, luego de un compromiso público, en la entrega de los cuerpos” (nº 283).

En cuanto al lenguaje del cuerpo: “requiere el paciente aprendizaje, que permite interpretar y educar los propios deseos para entregarse de verdad. Cuando se pretende entregar todo de golpe, es posible que no se entregue nada. Una cosa es comprender las fragilidades de la edad o sus confusiones, y otra es alentar a los adolescentes a prolongar la inmadurez de su forma de amar” (nº 284).

Transmitir la fe (n° 287 – 290)

  • El hogar “debe seguir siendo el lugar donde se enseñe a percibir las razones y la hermosura de la fe, a rezar y a servir al prójimo (…) La fe es un don de Dios (…) pero los padres son instrumentos para su maduración y desarrollo” (nº 287).
  • Los padres han de ser valorados “como sujetos activos de la catequesis. Es de gran ayuda la catequesis familiar, como método eficaz para formar jóvenes padres de familia y hacer que tomen conciencia de su misión de evangelizadores de su propia familia” (nº 287).
  • Los niños “necesitan símbolos, gestos, narraciones. Los adolescentes suelen entrar en crisis con la autoridad y con las normas, por lo cual conviene estimular sus propias experiencias de fe, y ofrecerles testimonios luminosos que se interpongan por su sola belleza” (nº 288).
  • Realizar la oración en familia “y las expresiones de piedad popular pueden tener mayor fuerza evangelizadora, que todas las catequesis y todos los discursos” (nº 288).

Familia y Kerigma

“La familia se convierte en sujeto de acción pastoral, mediante el anuncio explícito del Evangelio. Y el legado de múltiples formas de testimonio (….) practicando las obras de misericordia corporal y espiritual” (nº 290).

Acompañar, discernir e integrar la fragilidad: Capítulo Octavo

En el Octavo Capítulo del Amoris laetitia resumen, el Papa Francisco, invita a la misericordia y también al discernimiento de tipo pastoral, frente a aquellas situaciones que no dan respuesta plenamente a lo que ha sido propuesto por el Señor. Así es que el Papa, escribiendo en la Amoris laetitia resumen, utiliza tres verbos, los cuales revisten una gran importancia, los mismos son:

  • Acompañar
  • Discernir
  • Integrar

Siendo que los mismos van a ser fundamentales, al momento de afrontar distintas situaciones de fragilidad, las cuales sean además complejas o irregulares.

Por lo tanto, el Papa hace el planteamiento en el Amoris laetitia resumen, de la necesidad de que se implemente la gradualidad en la pastoral. Así como también la importancia que reviste:

  • El discernimiento
  • Las normas
  • Las circunstancias atenuantes en el discernimiento pastoral

Finalmente, lo que él ha definido como la “lógica de la misericordia pastoral”

Hay que señalar, que el Capítulo Octavo de la Amoris laetitia resumen, resulta ser bastante delicado. Siendo el caso que, para darle lectura es necesario traer a colación que: “a menudo, la tarea de la Iglesia asemeja a la de un hospital de campaña”.

Así es que el Papa Francisco, aquí procede a asumir aquello que fue el fruto de las conocidas reflexiones del Sínodo, en relación a temáticas que son controvertidas.

Es así como en la Amoris laetitia resumen, se hace la confirmación de lo que es el matrimonio cristiano, y además es agregado que “otras formas de unión contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de modo parcial y análogo”.

Por lo tanto, es que la Iglesia “no deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones, que no corresponden todavía o ya no corresponden más a su enseñanza sobre el matrimonio”.

En cuanto al discernimiento

Es observado por el Papa Francisco en el Amoris laetitia resumen, en su capítulo ocho, que en cuanto a las situaciones irregulares:

“hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y es necesario estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición”.  “Se trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia “inmerecida, incondicional y gratuita”.

Todavía: “Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral”.

En relación a los divorciados

Así es que en la Amoris laetitia resumen, en su capítulo ocho, es acogido por el Papa, las observaciones de los Padre sinodales, afirmando entonces que:

“Los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo”.

“Su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales (…) Ellos no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia (…) Esta integración es también necesaria para el cuidado y la educación cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los más importantes”.

Asimismo, es presentada en la última sección del capítulo ocho del Amoris laetitia resumen, lo que para el Papa Francisco es la “lógica de la misericordia pastoral”. Siendo que a fin de que sea evitada cualquier tipo de equivocación, hace con fuerza la reafirmación de:

“Comprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal más pleno ni proponer menos que lo que Jesús ofrece al ser humano. Hoy, más importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y así prevenir las rupturas”.

En sentido general

Más lo que desea el Papa imprimir en la Amoris laetitia resumen, en sentido general del capítulo ocho, se encuentra resumido en las palabras finales:

“Invito a los fieles que están viviendo situaciones complejas, a que se acerquen con confianza a conversar con sus pastores o con laicos que viven entregados al Señor. No siempre encontrarán en ellos una confirmación de sus propias ideas o deseos, pero seguramente recibirán una luz que les permita comprender mejor lo que les sucede y podrán descubrir un camino de maduración personal.

E invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el corazón del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia.

Finalmente, en cuanto a la “lógica de la misericordia pastoral” es expuesto en la Amoris laetitia resumen, por el Papa Francisco, la afirmación de que “A veces nos cuesta mucho dar lugar en la pastoral, al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia, que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio

Espiritualidad conyugal y familiar: Noveno Capítulo

En cuanto al capítulo noveno de la Amoris laetitia resumen, el mismo se encuentra dedicado al tema de la espiritualidad conyugal y familiar, “hecho de miles de gestos reales y concretos”. Siendo que claramente el Papa Francisco indica:

“quienes tienen hondos deseos espirituales no deben sentir que la familia los aleja del crecimiento en la vida del Espíritu, sino que es un camino que el Señor utiliza, para llevarles a las cumbres de la unión mística”.

“los momentos de gozo, el descanso o la fiesta, y aun la sexualidad, se experimentan como una participación en la vida plena de su Resurrección”

Así es que la Amoris laetitia resumen, en su capítulo nueve, se encuentra hablando de la oración que se dedica a la luz de la Pascua. Así como también, a la espiritualidad del amor que se considera como exclusivo.

Y también está libre en el desafío y el anhelo de compartir todos los cambios, por los cuales vamos pasando en el transcurso de la vida. Manteniendo el amor y la fidelidad hasta que la muerte los separe, haciendo así el reflejo de la fidelidad que es dada a Dios.

Puesto que el Papa indica, “Toda la vida de la familia es un pastoreo misericordioso. Cada uno, con cuidado, pinta y escribe en la vida del otro”. Siendo una “experiencia espiritual contemplar a cada ser querido con los ojos de Dios y reconocer a Cristo en él

Párrafo conclusivo

En la Amoris laestitia resumen, se puede observar la afirmación realizada por el Papa Francisco, que hace la afirmación de que:

“Ninguna familia es una realidad perfecta y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduración de su capacidad de amar (…).

Todos estamos llamados, a mantener viva la tensión hacia un más allá de nosotros mismos y de nuestros límites, y cada familia debe vivir en ese estímulo constante. ¡Caminemos familias, sigamos caminando! (…) No desesperemos por nuestros límites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comunión que se nos ha prometido”

Luego entonces finaliza la Exhortación apostólica del Papa Francisco, de nombre la Amoris laetitia resumen, con una Oración, la cual es de la Sagrada Familia.

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