La Presencia de Dios ¿Qué significado tiene?

La Presencia de Dios, cuántos de nosotros estamos en la búsqueda de la presencia de Dios en nuestras vidas,  pero sabemos realmente ¿Cuál es el significado de la Presencia de Dios?, estamos en capacidad de reconocerla cuando este ante nosotros. En este artículo de una manera breve le explicaremos su importancia y significado.

LA PRESENCIA DE DIOS

La Presencia de Dios

La Presencia de Dios es lo mejor que puede sucedernos en nuestras vidas, a pesar de que Dios es Omnipresente y su amor infinito nos acompaña de manera permanente, su presencia en nuestras vidas se relaciona con alcanzar un sentimiento de Paz en nuestro interior. No se trata de ver la Presencia de Dios de manera física, es precisamente comprender que no existe la necesidad de verlo, cuando el mora dentro de nosotros.

Cuando nosotros logramos encontrar la Presencia de Dios, vivimos en su paz y la construimos. En la Biblia podemos reconocer en varios pasajes y salmos, que nuestro Señor Jesucristo, nos entrega la presencia de Dios a través de Romanos capítulo 5 versículo 1  “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da”.

Podemos comprender que la paz que no está entregando el Señor, no es lo que como humanos reconocemos, esta paz va mucho más allá de la tranquilidad, de la calma, del silencio o cualquier otra manera, en como las personas consideramos tener paz.

La Paz que se nos entrega está concebida en la fe, en la tranquilidad de sabernos amados, en la paz de sabernos protegidos, que nada nos faltará, que no hay problemas sin soluciones, que no somos sometidos a pruebas que no podamos superar, en confiar en la palabra y el cumplimiento de la promesa. La Paz existente en la Presencia de Dios es en ocasiones inexplicable, debido a su magnificencia. Cuando nos encontramos en la Presencia de Dios, vivimos en el gozo victorioso de Jesucristo.

PRESENCIA DE DIOS

¿Por qué la Presencia no es física?

Debemos siempre cuando se trata de la presencia de Dios, recordar que nacemos con el pecado original, el cual es perdonado a través del bautismo, sin embargo, en Génesis capítulo 3 versículo 8 desde el momento en que Adán y Eva tuvieron comunión íntima en la presencia de Dios, descubrieron su desnudes y se escondieron de Dios, ellos desobedecieron las reglas y comieron de la fruta prohibida.

Desde ese momento, el pecado ha impedido que Dios nos regocije con su presencia física, también se confirma que estamos privados de su presencia física en Éxodo capítulo 33 versículo 20 “No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá”, desde entonces solo los ángeles sin pecado y los santos se regocijan en su presencia.

Pero no por no tener el gozo de verlo físicamente, significa que no podamos contar con su presencia en nosotros, a pesar de la traición y de nuestros pecados Dios nos ama, podemos hacerlo enojar, pero no dejará de amarnos. Por ello su presencia se muestra gracias a que el Espíritu Santo habita en nosotros, cuya presencia solo se encuentra en nuestros corazones a través de la fe en Cristo.

Las personas que somos creyentes nunca perdemos la presencia de Dios, somos humanos nos equivocamos, pecamos, tenemos debilidades y caemos en tentaciones, trabajamos muchos con ahínco para fortalecer nuestra espiritualidad y sin importar el fracaso, perderemos nuestra salvación; nunca llegaremos tan profundo que perdamos la presencia del Espíritu Santo en nosotros, luego de haberlo recibido, jamás estaremos tan vacios. Podemos perder el sentido de la presencia, la vida a veces nos hace distraer de nuestro crecimiento espiritual, sin embargo, no es lo suficiente como para que el Espíritu Santo nos deje.

PRESENCIA DE DIOS

¿Podemos Perder la Presencia de Dios?

Claro que es posible sentir que hemos perdido la presencia de Dios en nuestras vidas, los seres humanos casi de manera inevitable, podemos caer en los engaños y llegar a pensar que Dios nos ha dejado solos, podemos llegar a sentir la sensación de su ausencia en nuestra vida, somos capaces incluso de reclamarla, como si nos perteneciera por derecho.

Pero debemos también en momentos de vulnerabilidad como la descrita, fortalecernos en la fe, de que no hay posibilidad que la presencia de Dios nos abandone. Es como el que sale de viaje, pero deja todo en casa para volver. También hay momentos en que nuestra fe debe ser probada, justo cuando más seguro nos sentimos, es posible que Dios pruebe nuestra fe, para saber si es limpia, fuerte y digna de su presencia.

Ese es el aviso, la alarma interna que se debe encender, cuando nos sentimos afligidos y tristes, es porque nos encontramos en ausencia de la presencia de Dios, porque la presencia de Dios en nosotros es gozo. Sin embargo, aunque nos parezca contradictorio, es la presencia de Dios en nosotros, lo que nos mantiene erguidos durante la prueba, siendo una demostración de que jamás luego que logramos sentir y conocer su presencia en nosotros, Dios nos abandona.

Es muy importante que tomemos conciencia de que Dios espera sentir  la necesidad de su presencia en nosotros, pero no solo a través de las solicitudes que cubran nuestras necesidades materiales y económicas, como generalmente sucede, es la necesidad de su gracia y gloria, en nuestras vidas.

Una de las demostraciones más notorias de suplicar la presencia de Dios, es la realizada por Moisés, suplicó su presencia, no aceptaba continuar solamente con los ángeles, pedía la presencia del Altísimo, acompañándolo en su dura misión. Recibiremos la presencia del Espíritu Santo cuando realmente reconocemos que no hay una necesidad mayor, la presencia de Dios en nuestras vidas, debe ser para siempre y estaremos salvos, su ausencia nos condena por la eternidad.

Su Presencia en la Biblia

A continuación dejaremos algunos de los pasajes que se encuentran reseñados en la Biblia, para que podamos reconocer a través de su lectura, la serie de mensajes y señales que nos indican la manera, de buscar la presencia de Dios.

Existe la presencia de Dios sin duda alguna, comenzaremos con el Salmo 16 versículo 11 “Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre”.  En este Salmo David habla de un gozo que solo los justos conocen, en vida solo tenemos una parte de éste, pero será mucho mayor cuando veamos el rostro del Señor en la gloria por venir.

En éxodos capítulo 33 versículo 14 hermosamente da respuesta y dice “Mi presencia irá contigo, y yo te daré descanso. Para tener su presencia nos dice cómo debemos buscarlo en Jeremías capítulo 29 versículo 13 “Me buscaréis y me encontrarás, cuando me busques de todo corazón”.

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