¿Quiénes fueron los niños mártires de Tlaxcala?

Los mártires representan una figura muy significativa en la iglesia católica, por ser personas que murieron defendiendo su fe. Entre estos se destacan tres (3) jóvenes figuras que destacaron por morir por su fe conocidos como los Niños Mártires de Tlaxcala.

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Niños Mártires de Tlaxcala

Fe católica se ha extendido por todo el mundo, teniendo como centro el cristianismo. Se encuentra basado en todas las enseñanzas que Jesús impartió durante su estadía en este mundo.

La finalidad de Jesús era poder llevar a todos la palabra de salvación a todos los necesitados y enfermos de corazón. Por eso dedico tres (3) años de su vida en impartir las enseñanzas de Dios a todo el pueblo de Israel. Dándole a todos la oportunidad de escuchar de su palabra y tener la opción de cambiar sus vidas.

Al morir, entrego su vida por toda la humanidad, no le importó arrastrar los pecados de todos y perder todo por amor a los hombres. Con su muerte ganamos otra oportunidad, el ser llamados hijos de Dios, no teníamos derecho a serlo pero su amor fue tan grande que no miro nuestras fallas. Por ello es necesario, predicarlo en las naciones, muchas personas no conocen o no están consciente del beneficio que ganamos por la muerte de Cristo.

La iglesia católica se ha caracterizado, desde épocas antiguas mandar misioneros por el mundo para hagan llevar las buenas nuevas. Podían ser sacerdotes, monjes, rabinos, entre otros, de diversas edades y diversas culturas.

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Entre estos se pueden destacar los conocidos como niños mártires de Tiaxcala considerados protomártires del continente americano.

Fueron considerados los primeros laicos católicos americanos, es decir, no pertenecían directamente al clero y por ende no tenían ninguna orden por parte de la iglesia católica.

Estos niños sufrieron un gran martirio en el territorio mexicano, todo esto, por haber decidido defender su fe católica. Eran conocidos por sus nombres de pila como Cristóbal, Antonio y Juan. Niños muy firmes y radicales, considerados como los tres (3) ejemplares por siempre poseer una fe total.

Estos niños fueron unos de los primeros en ser evangelizados por los frailes franciscanos, todo esto después de la conquista.

Desde ese momento quedaron impregnados y extasiados por conocer del amor de Dios y por crecer en el fundamento divino. Se caracterizaron por morir defendiendo sus ideales y por amor a Cristo, por ello, hoy en día son considerados mártires, como dice San Agustín en sus escrituras:

“No es el sufrimiento, sino la causa, lo que hace auténticos mártires, el mártir no defiende su vida sino su causa que en su convicción religiosa, su fidelidad a Dios y a sus hermanos y esta se defiende muriendo”.

Conozcamos un poco de estos tres (3) grandes niños de Tiaxcala.

San Cristóbal

Cristóbal es el primer nacido en Atlihuetzìa, Tiaxcala, nació en el año 1515.

Era el hijo mayor del noble Acxotècatl y su primera esposa Tlapaxilotzin, de igual forma según la tradición de la zona su padre poseía otras esposas. Era considerado el hijo de un cacique, siendo su padre un cacique principal, Cristóbal era el hijo mayor de cuatro hermanos y además era el predilecto.

Cristóbal al conocer a los frailes franciscanos, empezó a experimentar un gran interés por la palabra de Dios. Pidiendo constantemente conocer de las escrituras y las doctrinas de la iglesia católica e incluso llegar a ser bautizado a los poco días de conocer de Dios.

Era conocido por los franciscanos como Cristobalito, tenía como misión llevar el evangelio a su padre y servidores que aún eran practicantes a la adoración de otros dioses. Entre los distintos rituales empleados por su padre, era la embriaguez para dedicarse al trance durante su adoración. Constantemente predicaba y llevaba junto a los frailes la palabra de Dios, pero su padre no estaba interesado y lo ignoraba.

Debido a ello, decidió tomar una decisión radical y un día empezó a romper los ídolos y a derramar el licor empleado durante los rituales. Esta actitud enfureció a los servidores de su padre y junto a la segunda esposa que empezó a motivarlo que asesinara a Cristóbal para que así su hijo ascendiera como cacique principal.

El padre molesto por la actitud de Cristóbal, no acepto la conversión de su religión. Un día lo mando a llamar a una casa de convento, con la intención de una fiesta, al llegar Cristóbal allí. Se encontró solo con su padre encerrándose junto a su hijo y lo golpeo a muerte con un garrote, fracturándole huesos y arrastrándolo por el cabello.

Durante esta tortura, el cuerpo de Cristóbal se encontraba completamente lleno de sangre, durante este tiempo, el niño solo decía:

“Dios mio, tened misericordia de mí, y si tú quieres que yo muera, moriré; y si tú quieres que viva, libradme de mi cruel padre”.

Luego al ver que el niño seguía vivo, lo lanzo a una hoguera y lo apuñalo para acelerar su muerte. Pero fue rescatado por su madre que pidió ayuda a toda la servidumbre para poder rescatar la vida de su hijo.

Pasado el día el niño Cristóbal se mantenía con vida aun y durante su agonía pidió ver a su padre para darle sus últimas palabras:

«Padre no creas que estoy enojado o me iré rencoroso, yo te perdono porque me has dado la gloria eterna».

Con esto muere el niño Cristóbal en el año 1527, luego de ser torturado por su padre debido a su fe. Su actitud es considerada de gran ejemplo, por ser un testimonio de perdón en América, siendo incluso venerado por siglos en el territorio de Atlihuetzia hasta que su historia fue olvidada.

San Antonio y San Juan

Antonio era el nieto de Xiconténcatil señor de Tizatlán por lo tanto era un heredero por venir de una familia noble, nació en el año 1516. Mientras que Juan era vasallo de Antonio, siendo su acompañante y compañero de juegos. Ambos tenían la misma edad y Juan poseía la misma edad que Antonio, actuando como su criado personal.

En el año 1529 el fraile dominico Benardino Minaya se encontraba en camino para evangelizar la provincia Huaxyacac. El fraile solicito el apoyo de los frailes franciscanos específicamente al Fray Martín Valencia  para que lo apoyaran en su misión. Mediante ello se solicito el apoyo de alguno e los muchachos que eran educados por los frailes, ofreciéndose voluntariamente Juan, Antonio y otro niño.

Antes de realizar el viaje el Fray Benardino les hizo entender lo peligroso que seria la misión que estaba a punto de realizar.

Al llegar a la región el Fray solicito a los niños que se acercaran a las casas de los indios y le trajeran todos los ídolos. Siendo enviados solos a realizar esta labor en el sector vecino de Tecali y Cuautinchan. Al llegar allí, Antonio se metió a una de las casas de los indios para luego poder destruir cada uno de los ídolos.

Durante esa labor Juan se quedo en la puerta vigilando por si observaba a alguien, en ese momento llegaron dos (2) hombres. Ambos hombres estaban armados con macanas, es una arma ofensiva en forma de machete o porra, construida con madera e incluso con filo de pedernal, muy empleada por los nativos. Al observar que estaban robándole sus ídolos dentro de su casa, golpearon a Juan, muriendo en el instante.

En el momento que Antonio se da cuenta de lo que había sucedido sale de la cas apara hacerle frente a los hombres, defendiendo que habían matado a un inocente. Debido que el que tomo los ídolos fue él y no Juan, en ese momento quebró y rompió todos los ídolos delante de los indios. En ese momento los nativos irritados y molestos por lo que el niño acababa de hacer lo mataron de la misma forma.

La muerte de Juan y Antonio fue en el año 1529.

Tres Niños Martires

La muerte de los tres (3) niños fue trágica y dolorosa considerándose una muerte violenta. Pero algo en que coincide la muerte de los niños mártires es en dar testimonio de la verdad, donde un Dios verdadero.

Los mártires se caracterizan por defender su fe fervientemente a tl punto de morir por su creencia o el tipo de tortura impuesta.

Estos niños a pesar de su corta edad y de apenas estar iniciando en los caminos de la fe, decidieron morir por su creencia y por defender el reino de Dios. Siendo los tres originarios de Tlaxcala y siendo un gran ejemplo de amor y fe para llevar las buenas nuevas a todas las naciones sin importar el resultado.

Beatificación

Corresponde a un reconocimiento otorgado por la iglesia catolica aquellas personas que llevaron una vida integra, a tal punto de poder ser consideradas santas. Mediante esta beatificación se permite la entrada de la persona muerta en el cielo, otorgándose el titulo o el favor para interceder por los que recen por el.

La palabra beatificación del latín beatus “bendito” y facere “hacer”. Es considerado una declaración de santidad por la misma iglesia, destacando este hecho en el siglo IV.

Fue la época que se iniciaron las persecuciones a cristianos, padre, religiosos, entre otros, donde murieron muchos como mártires victimas por ser creyentes de Cristo. A estas personas la iglesia los reconoció como santos, por morir y entregar su vida para el desarrollo de la fe.

La beatificación de los niños mártires fue realizada en el año 1990 en la Basílica de Guadalupe en México por el papa Juan Pablo II. Durante la visita del papa Benedicto XVI a México, realizo alta referencia al ejemplo de los niños de Tlaxcala como figuras de fe, perseverancia y amor por la obra de Cristo.

Canonizaciónde los niños mártires de Tlaxcala

Es un acto ejercido por la iglesia católica para declarar santa a una persona fallecida. Es un ritual realizado en el oriente y en el occidente, donde se incluye a la persona en el canon. El canon se encarga de realizar un control y administración de los santos incluidos en la iglesia católica.

Mediante la canonización se permite realizar cultos públicos a la persona canonizada. Se le realizan fiestas litúrgicas, con misas  y capillas y altares, todo esto para motivar la intercesión ante Dios.

El mecanismo de canonización es aplicada desde la antigüedad por la iglesia católica e incluso la iglesia ortodoxa.

La canonización de los niños mártires de Tlaxcala, fue aprobada por el papa Francisco en el año 2017. El motivo por el cual se considero su canonización fue descrito entre sus palabras, donde pronuncio:

«Ellos no necesitaban ningún milagro. Solo por el hecho de ser muertos en nombre de Cristo es más que suficiente».

Oración

«Santísima Trinidad, adoro profundamente tu bondad y majestad infinitas, por las fortalezas que diste a los niños Cristóbal, Antonio y Juan, quienes al Principio de la evangelización de México, a pesar de sus pocos años, llenos de amor por extender tu reino y sin miedo a los sufrimientos, con su palabra y con su martirio, nos dejaron ejemplo de una fe firme y sincera.

Por la predilección que tuviste a estos niños, concede la gracia especial que, por su intercesión te pido (realizar petición). Y su pronta canonización, si es para mayor gloria tuya.

Rezar también un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

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