Descubre ¿Qué es el don de ciencia y de sabiduría?

En el mundo existe una gran variedad de religiones, con muchas interpretaciones y variedad de similitudes, entre ellos se destaca el espíritu Santo, para algunos parte de la trinidad para otros una fuerza nada más. En este artículo conoceremos todo sobre el Don de Ciencia.

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Dones del Espíritu Santo

El Espíritu Santo, muy conocido como la tercera persona de la Santísima Trinidad (Padre, hijo y Espíritu Santo).

“En la religión cristiana, el centro de toda adoración es para Dios, siendo representado según las sagradas escrituras en tres (3) personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo”.

Como Padre, primera persona de la Santísima Trinidad; creador del universo, dador de la vida a los primeros hombres y como el único Dios para la humanidad.

Hijo, segunda persona de la Santísima Trinidad; en representación de Jesucristo, conocido como Dios hecho carne, vivo en la tierra y murió en la cruz del calvario por cada uno de los pecados de la humanidad, dando así el derecho a todo el que creyera, ser conocido como hijo de Dios.

Espíritu Santo, tercera persona de la Santísima Trinidad; una vez muerto Jesús, vino el Espíritu Santo a posarse en la vida de todos los creyentes, representa el fuego de Dios en los corazones, siendo también llamado como el consolador.

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Existen diversas interpretaciones de la santísima trinidad en las diversas religiones, destacando la versión católica, griega y evangélica o protestante.

En la versión católica, representan al Padre igual que al hijo  y el Hijo lo mismo que el Padre y ambos iguales al Espíritu Santo, debido que los tres (3) representan al mismo Dios.

A pesar de representar la misma divinidad, son distintos entre sí, por poseer un origen o presencia diferente durante la historia.

En la religión griega, lo representa como un dogma misterioso, a pesar de ello, representan a Dios como trino.

En el caso de la religión evangélica o protestante, representan al Padre, Hijo y Espíritu Santo; constituyen al único Dios, poseen la misma naturaleza divina.

El Espíritu Santo

Es conocido por varios nombres, como Espíritu de Dios, Espíritu de Verdad, Paráclito o Menahem; todo esto también resumido en ser la presencia de Dios.

El Espíritu Santo es mucho más que una fuerza impersonal o alguna energía mística, a pesar de su similitud es distinta al Padre y al Hijo.

Desde el inicio de la creación se habla del Espíritu Santo, citado en las sagradas escrituras en la nueva versión internacional (NVI) durante la creación (Génesis 1:1-2)

“Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas”.

Su presencia estuvo destacada desde el único, desde el principio de a creación; destacando su relación directa con Dios.

La presencia del espíritu Santo es muy destacada, una vez pasada la muerte de Jesús destacada en Hechos 2 y relatada mucho antes en juan 14:16-18

“Y yo pediré al Padre que os envíe otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con vosotros. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero vosotros lo conocéis, porque él está con vosotros y permanecerá siempre en vosotros. No voy a dejaros abandonados: volveré para estar con vosotros”.

El Espíritu Santo vive dentro de los corazones de todo creyente, reflejando el carácter de Cristo en el corazón de cada uno.

Esta encargado de redargüir los corazones a lo correcto y revelar los secretos que dios tiene para cada uno.

Cumple la función con cada persona, convenciéndolo de los pecados que se encuentran alrededor de su vida, despertando la necesidad de buscar el perdón de Dios.

El Espíritu Santo se comunica directamente a los corazones y mentes, todo aquel que tuvo un contacto con Dios, sentirá el toque del Espíritu Santo

Teología Espíritu Santo

La personalidad del Espíritu Santo ha generado muchas controversias, debido a las diversas interpretaciones y modalidades actuales.

Entre ellas se destacan la interpretación de los modalista, donde enfocan al Espíritu Santo como una fuerza divina, reflejándolo como participe de la belleza, el amor y la bondad.

Surgió a mediados del siglo XIX, para describir una posición completamente monoteísta (un solo Dios).

Describen al Espíritu de Dios como único, indivisible, impersonal; actuando con la fuerza activa de Dios.

Destacando que el Espíritu Santo es más “algo” y no “alguien”, coincidiendo con la teoría teológica del Unitarismo.

También se observa la interpretación arriana, representando al espíritu de Dios como una entidad, es decir, con naturaleza angelical.

La principal creencia de esta corriente, se basa en Jesucristo creado por la mano de Dios, no siendo parte de Dios.

Relacionando este tipo de creencia como no trinitaria, reflejando a Dios como una sola entidad y al hijo como otra.

Estas enseñanzas se atribuyen a Arrio (250 d.C), proveniente de Egipto, alto oponente de la iglesia cristiana antigua.

Por otro lado, las interpretaciones triteísta, presenta al Espíritu Santo como otro Dios.

La tendencia triteísta, presenta la Santísima Trinidad como tres (3) personas completamente diferentes, tres (3) entidades, se considera cada uno como dioses.

Mediante esta tendencia se comenzó  a considerar como herejes.

Tuvo su origen en los eutiquianos o monofisitas (creen en Jesús pero solo como presencia divina y no como humana).

Representan al Espíritu Santo como otro Dios, con un símbolo o importancia inferior al Dios Creador.

Destacando que el Espíritu Santo es un ser increado y único.

Por Último, las interpretaciones con carácter trinitario, en este caso el Espíritu Santo es considerado una persona divina.

Basados en la creencia de la Santísima Trinidad, normalmente la tendencia seguida por las iglesias cristianas.

Afirmando la presencia de Dios como único y verdadero Dios, pero en las sagradas escrituras es representado  como tres (3) personas distintas.

Son representados por Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, los tres (3) reflejando al mismo Dios, presentando como diversos personajes.

Algunas iglesias cristocenticas diferencien de esta creencia, tales como:

  • Iglesias unitarias, cree en un Dios unipersonal, defendiendo que Jesús no es el mismo Dios.
  • Testigos de Jehová, presentan una creencia antitrinitarias, difiriendo con la mayoría de las tendencias cristianas.
  • Pentecostales unicitarios, siendo una de las cinco (5) ramas del pentecostalismo modernos, no creen en la Santísima Trinidad, su creencia principal es Jesucristo.
  • Los mormones, creen en la trinidad pero poseen una forma particular y radical de interpretación.

El Espíritu Santo, en líneas generales, representa la personificación de Dios en nuestros corazones, es el consolador que vino a este cuando Jesús partió

Lo que hoy conocemos es el tiempo de gracias, por gozar de la constante presencia del Espíritu Santo cada día de nuestra vida.

Conseguimos una comunicación directa con el Espíritu Sano, mediante la oración, la búsqueda en lo secreto, la lectura de la palabra y el meditar constantemente en Dios.

El Espíritu Santo, es considerado el portador de cualidades o dones sobrenaturales diversos, lo experimentaran aquellos que tienen una verdadera relación con el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo, no es una persona que vemos o palpamos sino que sentimos, redarguye nuestros corazones, habla a nuestra mente y nos revela los propósitos de Dios a nuestra vida.

Por ello, aquellos que mantengan una relación estrecha y sincera con el Espíritu Santo conocerán los dones que Dios tiene para nuestras vidas.

Los dones del Espíritu Santo representan en líneas generales en habilidades especiales que Dios rehala única y exclusivamente para sus hijos.

Los dones se encargan de edificar la vida de la persona, siendo reflejada en su carácter, forma de ser y de actuar.

“Estos dones son permanentes, fundamenta el carácter del hombre y sus impulsos dirigidos por su corazón, los dones de Dios dejan que sea el Espíritu Santo quien guíe tu vida”.

Son clasificados según las escrituras en siete (7) dones: entendimiento o inteligencia, sabiduría, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor a Dios

Los Dones del Espíritu Santo en el Antiguo y Nuevo Testamento

Como se observa en el antiguo testamento, como Génesis, durante la creación, donde el Espíritu Santo se paseaba por las aguas.

Igualmente durante el éxodo del pueblo de Israel en el desierto, luego de salir de Egipto Éxodo 35:30-31

“Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte”.

Destacando los dones que se reflejaban a personas que fueron muy dotadas con los dones de Dios, que fueron Bezaleel y Aholiab como grandes artistas destacados en la biblia.

Además, cada uno de los profetas siempre  fueron inspirados por el Espíritu Santo para escribir de la palabra de Dios.

Por ello, la palabra de Dios se mantiene vigente porque es palabra viva, inspirada por el mismo Dios

Entre ellos se destaca el rey David, en los muy bien conocidos salmos, conocido como un rey conforme al corazón de Dios. Como se observa en el Salmo 51:11

“No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu”.

Puede destacarse una gran cantidad de textos e historias donde reflejan la presencia del Espíritu Santo y los dones presentes.

En el caso del Nuevo testamento, reflejan la presencia del Espíritu Santo, cuando Jesús fue bautizado (Mateo 3:16)

Y Jesús, después de que fue bautizado, subió luego del agua; y él aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendió como paloma, y ​​venía sobre él”.

A raíz de la llegada de Jesús a la humanidad, se hizo permanente la presencia del Espíritu Santo para todos los que creyeran en Cristo.

Marcando un inicio y un final del antiguo pacto por el nuevo que realizo Jesús al morir en la cruz.

Una vez Jesús muriera, el Espíritu Santo vendría habitar en el corazón del que creyere en su Hijo. (Juan 14:26)

“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho”.

¿Cuáles son los dones?

  • Sabiduría

Considerado como el mayor y el primero de todos los dones del Espíritu Santo, siendo representada como la luz que se recibe de lo alto.

La sabiduría es la raíz del conocimiento, no solo del terrenal sino sabiduría de los misteriosos y lo oculto.

Siendo un don relacionado directamente a la caridad, por el conocimiento de Dios; por conocer la dulzura de Dios, se extenderá a todas las personas.

  • Entendimiento

Este don se encarga de revelar los misterios más profundos de Dios, permitiendo conocer los misterios sobrenaturales.

Cualquier persona creyente de Dios y fiel seguidora de Cristo puede experimentarlo, pero solo aquellos que tengan una vida en gracia son aquellos que lo desarrollan correctamente.

  • Ciencia

El don de ciencia es el don revelado por el Espíritu Santo para comprender la cosas creadas por Dios.

Se perfecciona junto a la fe, permitiendo entender todas las cosas creadas por dios por revelación del Espíritu Santo.

  • Consejo

Es el don revelado por el Espíritu santo para todos aquellos creyentes para tener una recta conciencia.

Está relacionado con la prudencia, nos permite seleccionar los medios necesarios que se deben emplear en cualquier situación.

  • Piedad

Este don es también conocido como el amor filial pero directamente relacionado a Dios, es amar a Dios como un niño.

Está vinculado directamente al experimentar un sentimiento de fraternidad para los hombres, mujeres y hermanos, es decir, con todas la personas.

  • Fortaleza

Es un don especial para todas las personas, principalmente utilizado en momentos para resolver obstáculos y enfrentarse a adversidades.

Es un don que llena de resistencia, más allá de la fuerza humana sino proveniente de Dios.

Es un don muy relacionado para la iglesia católica, para aquellos mártires hoy en día convertidos en santos.

  • Temor de Dios

Es un temor más allá del miedo o el terror, s un amor relacionado a un padre a un hijo.

El temor a Dios corresponde al miedo a fallarle, a desagradarle a faltarle el respeto con nuestros actos.

El temor nos guiara donde poner nuestros pies, por el temor de no fallarle a Dios.

No se puede confundir con un temor mundano donde es relacionado al maltrato físico, daño social o avergonzándonos de Dios, es un temor de perder a Dios.

Don de Ciencia

Todos los donde destacados anteriormente tienen un alto grado de importancia y gran relevancia en la historia cristiana.

Por cada uno puede destacarse ejemplos e historias relevantes de personaje que vivieron plenamente una estrecha relación con el Espíritu Santo, experimentando sus dones de forma sobrenatural.

Se representa como la inteligencia sobrenatural para revelar o descubrir todas aquellas verdades que son ocultas para los seres humanos.

El don de ciencia está relacionado directamente con el don de sabiduría, diferenciándose en que el don de ciencia es comprender las causas de Dios para con los humanos según los hechos.

Naturaleza del Don de Ciencia

Debe comprenderse que un don sobrenatural, masificando la inteligencia de hombre. Va mucho más allá de la ciencia e inteligencia humana, da origen a un conocimiento profundo a las cosas.

No se trata del conocimiento adquirido por estudios, desarrollo de las ciencias actuales.

Ninguna de las ciencias actuales teológicas, raciocinio y otras, pueden revelar y comprender las virtudes de Dios en la vida.

Es un conocimiento especial del Espíritu Santo y hace perfeccionar el nexo del creyente directamente con Dios.

Palabras sencillas, el don de ciencia, el Señor permite que el hombre logre asimilar las cosas como Dios las entiende y por qué las hace así.

Logrando tener un entendimiento profundo, directamente relacionado a la raíz de las cosas de cada acontecimiento.

Se debe entender que hay situaciones que se presentan en nuestras vidas o en la humanidad y es mucho más allá que una mala gestión económica, problemas políticos, entre otros.

Permitiéndonos entender el por qué sobrenatural de los acontecimientos que nos rodean, ya sea una enfermedad, problema, hecho o situación.

Como seres humanos, cuando se tiene alguna dolencia, fiebre o molestia, nos dirigimos al médico, siendo una persona estudiada en el área, según los estudios o los síntomas puede dar un posible diagnóstico.

Igualmente cuando existen problemas psicológicos como depresión y trastornos mentales, buscamos al especialista en el área.

Mediante el don de ciencia, se puede entender las causas de la enfermedad, molestia, trastorno o molestia que nos afecte físicamente.

Sagradas Escrituras

Mediante este don Dios comunica informaciones o verdades que son luz para el entendimiento humano.

Conocimientos que no pueden llegar adquirirse por conocimiento humano o estudio de los seres humanos.

“Nosotros no ponemos nuestros ojos en las cosas visibles, sino en las invisibles; pues las visibles son temporales; las invisibles, eternas” (2Cor 4:18).

Mediante el don de ciencia se comprende la naturaleza del mundo invisible sobre el visible, creando conciencia del mundo de la fe.

Entendiendo que nuestro tiempo en esta tierra es pasajero, lo más importante no es lo que se vive en este mundo.

 

 

Sino el porvenir, que por qué de las cosas se encuentra más allá de lo que nuestros ojos ven.

El don de ciencia es un don que revela y muestra el corazón de cada persona e incluso muestra aquello que aún no ha pasado.

Jesús podía conocer el corazón de cada persona, además de su naturaleza y lo más secreto de su alma.

“Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre” (Juan 2:24-25).

Jesús, es el mayor ejemplo del don de ciencia que se podía observar en las historias descritas en la biblia.

Conociendo el corazón de cada una de las personas que se acercaban a él, a tal punto que sabía cuál sería su reacción en medio de las circunstancia que se desarrollarían en cierto tiempo.

Los apóstoles de Jesús tenían un carácter, entre los más destacando se habla de Pedro, siempre caracterizado con un carácter explosivo, impulsivo y actuaba antes de pensar.

A pesar de ello, era el más apasionado por Jesús, al momento de realizar su obra, no dudaba para ser uno de los primeros en ser partícipe de la obra de Dios.

Jesús conocía su corazón y sabía que Pedro creía en el como el verdadero Dios, como se refleja en la siguiente escritura. Mateo 16:15-17

“Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos”.

Al observa el texto, se refleja que Jesús tenía una relación tan cercana con sus discípulos, incluso ellos llegaron a comprender el conocimiento sobrenatural que gozaba Jesús.

El don de ciencia, se refleja en el hablar de la persona, en su forma de actuar e incluso llega a influir a los que te rodean a imitar.

En el caso de Pedro, buscaba imitar a Jesús y en ese punto entendió que un hombre como el solo podía ser Dios.

Su entendimiento era mucho más allá que la conciencia humana,  Jesús conocía su corazón y sabía que por medio del don de ciencia le fue revelado.

De igual forma, Jesús sabía cuál sería su actitud al momento de su crucifixión y no solo el de Pedro sino de todos sus discípulos.

Jesús entendía que la naturaleza humana le costaría soportar la tortura a la que él sería sometido, por ello solo podía ser Dios quien lo hiciera. Mateo 26:30-35

“Después de cantar los salmos, se fueron al Monte de los Olivos.

Y Jesús les dijo: —Todos ustedes van a perder su fe en mí esta noche. Así lo dicen las Escrituras: “Mataré al pastor, y las ovejas se dispersarán.

Pero cuando yo resucite, los volveré a reunir en Galilea.

Pedro le contestó: —Aunque todos pierdan su fe en ti, yo no la perderé.

Jesús le dijo: —Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me negarás tres veces.

Pedro afirmó: —Aunque tenga que morir contigo, no te negaré”.

Y todos los discípulos decían lo mismo.

El don de ciencia revela las más ocultas intenciones y te muestra la naturaleza de las acciones.

Se puede seguir detallando historias sobre como el don de ciencia revela a los corazones de las personas.

Siendo uno de los dones más pasivos pero presente en las sagradas escrituras.

Destacando no solo Jesucristo, sino grandes profetas como Moisés, Josué pero destacando en este caso el profeta Natan.

La época del profeta fue uno de los mejores periodos del pueblo Israel, bajo el reinado del rey David.

El único rey que es descrito en la biblia conforme al corazón de Dios.

A pesar de ello, cometió errores como acostarse con una mujer casada, embarazándola y luego mandando asesinar a su marido para no quedar al descubierto.

Al profeta Natan le fue revelado tal situación y fue llevado por el Espíritu Santo a confrontar la situación con el rey.

Descrito en el libro de Samuel del capítulo 11 al capítulo 12, destacando el don de Ciencia en 2 Samuel 12:7

“Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl”.

Dios no entrega sus dones aquellas que no tengan un corazón sincero con Él, por eso eran personas integras y transparentes que experimentaban tales revelaciones.

Dios no malgasta sus dones con aquellos que sabe que no lo cuidaran ni lo valoraran.

Teología del Don de Ciencia

Existen diferentes tendencias enfocadas al Espíritu Santo, algunos generando distinto tipos de creencias  y corrientes dentro del mismo cristianismo.

Desde ámbito teológico, se enfoca en estudiar las características, especificaciones y propiedades de la divinidad desde el punto de vista científico.

La teología es una ciencia centrada principalmente en Dios, estudiado todos los atributos y todo la relacionado sobre el ser humano vinculado con Dios.

Diferenciándose del pensamiento filosófico, corresponde a un pensamiento crítico, enfocado en buscar respuesta científicas sobre las causas primeras relacionadas a la existencia.

El don de ciencia es un don sobrenatural, es un don otorgado a los humildes y de sencillo corazón.

Es concedido único y exclusivamente  por el Padre a sus hijos y aquellos verdaderos creyentes de humilde corazón.

Jesús al manejar el don de ciencia, destacan que no era un hombre estudiado o letrado, su padre era un carpintero.

Por lo tanto, su sabiduría e inteligencia era mucho más allá del conocimiento humano, domino de la ciencia proveniente del Espíritu.

Para la ciencia, el don de ciencia corresponde a un hábito sobrenatural, solo y únicamente otorgado por Dios, otorgándole al hombre el entendimiento, lucidez y comprensión al hombre para entender todas las cosas creadas, refiriéndose a un fin sobrenatural.

A su vez se le atribuye un hábito intelectual, debido que no esta relacionado a la ciencia natural  y muy diferente a la ciencia teológica.

El don de ciencia, hace referencia a las cosas creadas sin trabajo relacionado directamente con la razón y de la fe.

Va vinculado directamente con la fe, la fe relaciona creer muchos allá de lo que se espera y ver más allá de los ojos naturales.

La fe esta ligada directamente con lo sobrenatural y creer en lo invisible, ver las cosas mucho más allá del entendimiento humano.

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).

La fe es entendida en creer en algo que aun no vez, por ello todo lo que relaciona a Dios es por medio de la fe.

Es amar a ciegas, pero este entendimiento no viene por si solo, el don de ciencia trabaja en conjunto con la fe.

Demostrando el ámbito sobrenatural de creer en un Dios verdadero, donde el Espíritu Santo es el comunicador de lo que el Padre tiene para cada uno.

Es necesario de corazón y tener fe a la naturalidad de Dios, demostrando ser una fe de modo divino.

Despertando el conocimiento de la vida divina y la vida eterna, según lo demostrado en la escritura, tiempo en esta tierra es pasajero.

Existe una vida que vendrá luego de esta, considerada como la vida eterna, vida venidera.

Donde los creyentes del Dios redentor y único Padre de la Humanidad, abrirá las puertas de la eternidad para todo aquel que tuviera una fe sincera y creyendo en el sacrifico de su hijo unigénito.

El conocimiento de este tipo de revelación le es otorgado por el Espíritu Santo mediante el don de Ciencia, solo aquellos que busquen con sinceridad el conocimiento infinito que proviene de Dios.

El don de ciencia, trae consigo dos efectos que están relacionados proporcionalmente, siendo complementarios uno con el otro.

Un lado se conoce como una dignificación, haciendo referencia al respeto o el valorar a los demás que te rodean y a los seres humanos.

Muy relacionado a la dignidad, representa entregar un valor a la condición de una persona o algo.

En este caso la dignificación es representada hacia el ser supremo de la vida, viendo todas las cosas, hechos y acontecimiento desde el punto de vista de contemplación de Dios.

Abriendo nuestro entendimiento, existen cosas en el mundo a veces tan ambiguo, opuesto a la realidad y en contra de los principios humanos.

Mediante esta característica, lograr de ayudar a entender el entendimiento humano, a veces las conductas humanas, son contradictorias.

Un ejemplo contundente es en dos personas que inicialmente se aman, se profesan cariño y muestran al mundo el amor correspondido; en cierto punto el amor se distorsiona causando daño e heridas.

A veces, las heridas causadas pueden ser tan contrarias, despertando el odio o rencor en partes iguales.

Mediante el don de Ciencia podemos entender por qué ciertas cosas suceden de la forma que menos te lo esperas y como se distorsionan los sentimientos.

Permitiendo verlo desde el punto de vista de Dios, viendo como el ser supremo que es, permitiendo que tenga sanidad e incluso llegar a un perdón más allá de las heridas y de las experiencias vividas.

Solo se consigue este punto, mediante el don de ciencia. Otro punto nos revela la vanidad del ser de todas las criaturas

Mediante esta característica, conocemos el porqué de la vida, nuestra vida es mucho más allá de venir a este y ya.

Podemos entender que hay propósito de nuestras vidas en esta tierra.

Debido al sistema de este mundo, el ser humano se ciega, dejándose arrastrar por las circunstancias (hambre, necesidades, tristeza) que ciegan a las personas.

“Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.

¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?

Generación va, y generación viene; más la tierra siempre permanece”.

(Eclesiastés 3:2-4)

Los seres humanos vinieron a este mundo, para mucho mas que vivir y morir; todo lo que se realiza en este mundo reflejado por el profeta es vanidad que no llevara a nada.

Todas las personas se desarrollan en esta vida los cristianos, niños, jóvenes, matrimonios, familias, parejas, políticos, profesores, religiosos, teólogos y toda persona que posea alguna posición en nuestra sociedad.

Necesitan con urgencia del Don de ciencia, con mentes dóciles y con un corazón sincero, podrán llevar todas las decisiones de este mundo por un mejor camino, evitando tanto odio y guerras que conlleva  a la destrucción.

Santos Relacionados con el Don de Ciencia

El don de ciencia es atribuido, reflejado principalmente por todos aquellos personajes que han sido beatificados y canonizados por la iglesia católica.

Fueron hombres y mujeres con una devoción por la obra de una forma sobrenatural.

Viendo mucho más allá que sus vidas y reflejado su amor abnegado por las almas y aquellos con mayor necesidad.

Destacando entre ellos San Francisco de Asís, considerado como el santo con mayor popularidad en la iglesia católica, incluso seguido por otras religiones.

Cautivando a los creyentes por su imaginación única frente a la pobreza, castidad y obediencia con el testimonio radical de su vida.

Existen diversas escrituras dedicadas a su obra, entre ellas se puede destacar la siguiente

“Abrazaba todas las cosas con indecible devoción afectuosa, les hablaba del Señor y les exhortaba a alabarlo. Dejaba sin apagar las luces, lámparas, velas, no queriendo extinguir con su mano la claridad que le era símbolo de la luz eterna.

Caminaba con reverencia sobre las piedras, en atención a Aquel que a sí mismo se llamó Roca… Pero ¿cómo decirlo todo? Aquel que es la Fuente de toda bondad, el que será todo en todas las cosas, se comunicaba a nuestro Santo también en todas las cosas”.

(Tomás de Celano, II Vida cp.124)

Otros de los Santos destacados por sus profundas relaciones y contacto con Dios es Santa Teresa de Jesús, mediante el don de ciencia capto gran lucidez del engaño que viven los hombres.

“Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron” (Jeremías 4:22).

La Santa Teresa de Jesús, veía todo al revés, viendo con otros ojos al mundo, viendo la vida como una gran mentira que la mayoría de los hombres viven en sus falsos deleites.

Para ella, la mentira es la cosa más estimada del mundo e incluso por aquellos seguidores de Jesús.

Estimaba muy poco las joyas, la ropa de lujo, el exceso del dinero; valorando más lo que Dios tiene preparando para los creyentes en la siguiente vida.

El nivel de conciencia de esta vida para la Santa Teresa de Jesús, era en un punto de desprendimiento total de las vanidades pasajeras de este mundo.

El don de ciencia, permite también observar y percibir el pecado oculto o escondido en las personas que nos rodean.

Los Santos tenían la habilidad de distinguir lo que ofende a  Dios, permitiendo comprende que todas las cosas que se ofrecen en el sistema de la humanidad.

Por mucho engaño que viva la sociedad, demuestren a la humanidad una falsa imagen e incluso la iglesia viva de una falsa apariencia.

La Santa Teresa de Jesús, expresaba la falsa forma de amar de la humanidad, que sabiendo hacer lo bueno deciden lo malo.

El don de Ciencia, permite que las persona despierten del sueño que este mundo mantiene a la humanidad, en un sueño de falsos deleites que nos apartan más de Dios.

Existen una gran variedad de Santos que realizaron sus obras inspiradas por el Espíritu Santo, revelados mediante el don de Ciencia.

Siendo considerados, como los únicos que entendieron la verdad del mundo y la verdadera función que tiene la iglesia para la sociedad.

Disposición Receptiva

El don de Dios está relacionado con la fe y el creer en lo invisible pero también está muy enfocado en la gracia de Dios.

La gracia de Dios es algo que se refleja en el rostro de las personas, en sus acciones e inclusos sus actitudes.

Existen medios para poder conseguirla mediante la práctica de virtudes para alimentar el don de ciencia.

  • La oración

Muchas personas tratan de buscar medios para comunicarse con Dios, empleando rituales o pagando a personas, siendo de una forma tan sencilla como la oración.

La oración es simplemente hablar con Dios, cerrar los ojos y hablar con Dios.

Puede también ser conocido como meditación y súplica; siendo una práctica imprescindible para tener una estrecha relación con el don de ciencia.

  • Procurar siempre ver a Dios en todos lados 

La mayoría de las personas viven una vida, olvidándose de Dios y de su existencia, viviendo en tinieblas y adormecidos por los placeres del mundo.

Buscar la presencia de Dios, es ir en contra de los lineamientos de este mundo.

  • Pensar, Hablar y Obrar con perfecta libertad con respecto al mundo.

Obrar la para la gloria de Dios, sin importar la opinión de los que nos rodean, sin apoyar sus criterios o costumbres contrarias.

En este punto, se debe destacar de la importancia relación de los otros dones del Espíritu Santo como el de fortaleza.

  • Ver la Mano de Dios en todo

Ver todas las cosas con los ojos de Cristo, a pesar de las malas circunstancias del mundo, siguiendo los diversos acontecimientos que acontezcan.

  • Guardarse en fidelidad y humildad

El don de ciencia, es solo otorgado a las personas con corazón humilde, recibiendo por gracia la manifestación del don de Ciencia.

Otras de las formas de mantener los medios para fortalecer este don es manteniéndose presente la vanidad de las cosas terrenales.

Manteniendo una estrecha relación con Dios con todas las cosas creadas, permitiendo entender la verdadera naturaleza de todo lo que nos rodea.

Importancia y necesidad

Toda persona que tenga una verdadera relación con Dios, experimentara el don de ciencia como una experiencia sobrenatural.

Es necesario que el don de ciencia se vincule directamente con la fe para lograr entrar en la completa expansión.

La mayoría de las persona poseemos un entendimiento adquirido con el día a día de todas las cosas.

El don de ciencia de una sensibilidad mayor en juzgar correctamente, ser sensible a todo lo que nos rodea y a ser justos en el momento indicado.

Algunas personas cristianas se dejan seducir por la misma fe que poseen en la creación de las cosas, olvidándose del Dios verdadero y solo venerando sus obras.

Efectos del Don de Ciencia

La presencia del don de ciencia en la vida de una persona, provoca una alta alimentación en el alma del creyente.

Primeramente, se encarga de juzgar rectamente las cosas creadas en el orden de Dios. Normalmente las personas viven con un vacío en sus vidas.

El don de ciencia se encarga de guiar sobre todo aquello que se debe creer y lo que no se debe creer, es inevitable no vivir en la fe.

Mediante este don puede conducirnos hacia el prójimo correctamente, esto hace referencia la prudencia.

Un don muy empleado a hablar en publica y por predicadores, teniendo revelación por parte del Espíritu Santo del estado de las ovejas, sus necesidades espirituales y los obstáculos que estén presentado.

Las palabras empleadas por los predicadores y portadores de las palabras de Dios, son reveladas por el Espíritu Santo, para ser transmitidos aquellos que mas lo necesitan.

El don de Ciencia desprende de las cosas de la tierra, no permitiendo que el pecado y las vanidades del mundo terrenal lo dominen.

Espíritu Santo, debemos estar conscientes que es una persona y podemos generar tristeza y dolor con nuestros actos.

Además, de recordar épocas de su vida en la que estuvo sujeto a vanidades y apego a las cosas que nos hacen alejarnos de Dios.

Bienaventuranzas y frutos

Las bienaventuranzas están relacionadas a los dones del Espíritu Santo, no solo con del ciencia sino con el del entendimiento y fortaleza.

Principalmente fueron destacadas por Jesucristo en el monte de las bienaventuranzas, monte donde Jesús pronunció el sermón frente el Mar de Galilea, en Israel.

“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad” (Mateo 5:5).

Las bienaventuranzas es una expresión para dar fe a los que más lo necesitan, dependiendo una buena conducta o determinada cualidad.

Las bienaventuranzas están relacionadas a los dones del Espíritu Santo, no solo con de el ciencia sino con el del entendimiento y fortaleza.

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he venido al mundo” (Juan 16:33).

Muy bien expreso Cristo, el trayecto en esta vida no será muy agradable para todo aquel que tenga el amor de Cristo en su corazón y quiera vivir una vida conforme a la voluntad del Padre.

Cristo murió en la cruz para nosotros no vivir el vituperio ni el maltrato de aquellos que van conforme al mundo, por ellos las bienaventuranzas son para todos aquellos que con el don de ciencia entenderán y asimilaran las promesas detrás de cada palabra.

Los frutos del Espíritu Santo, es un regalo que gana todo aquel que posee un relación constante con el Espíritu Santo, un regalo de vivir en contacto constantemente con Él.

Corresponde a nueve (9) frutos son los siguientes amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (Gálatas 5:22-23).

Muy bien esta descrito en la escritura, el mayor de todos estos es el amor, del amor nacen el resto de los frutos del Espíritu Santo.

Vicios Contrarios al Don de Ciencia

Durante el camino de la fe, se aprenderán muchas tendencias y se escucharan muchas teorías, algunas distorsionadas y no tan certeras.

El espíritu Santo mediante el don de ciencia, es indispensable para destruir cualquier instinto divino, errores en materia de fe y costumbres infiltradas erróneas para la vida de los creyentes.

Muchas de estas cosas pueden entrar a nuestras vidas por ignorancia y debilidad, incluso puede llegar a mezclarse lo correcto con lo incorrecto y delante de nuestros ojos es agradable a los ojos de Dios.

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” (Corintios 11:14).

Esto puede suceder entre personas no creyentes e incluso aquellas creyentes, dentro de una iglesia  y los altos miembros de la palabra de Dios.

El don de ciencia, nos permitirá tener discernimiento de lo que es correcto y de lo que no, instruyendo paz en nuestros corazones y susurrándonos en nuestro corazón cuando es bueno y cuando malo.

El abuso de la humanidad en la ciencia es el principal motivo que abunden tantas tendencias místicas que corrompen los corazones de personas sencillas e inocentes de corazón.

Es bueno prepararse e instruirse en la ciencia, no vivir en una burbuja apartados de la realidad pero si estar consciente de la realidad y de la verdad.

El Espíritu Santo es el portador de los planes de Dios para todos aquellos que lo buscan de corazón, personas sencillas y humildes de corazón, con una fe firme y un amor puro por Dios.

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