Conoce al profeta Elías el fiel defensor del consuelo

El profeta Elías forma parte importante de la historia de los hebreos, se supone que vivió durante el siglo IX a.C. Es denominado para los creyentes como el profeta de Dios, pues en vida, a pesar de las dificultades, decidió seguir adelante en nombre del Señor Creador, por ello debe denominarse como uno de los fieles profetas de Dios, el cual creía firmemente que con el Creador todo es posible.

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Profeta Elías

El profeta Elías es de origen hebreo y se desarrolló en el siglo IX a.C. Su nombre se origina como una forma helenizada, que a su vez lleva envuelto el nombre hebreo “Eliyahu”. Igualmente, dicho nombre tiene como significado: Mi Dios es Yahveh.

Elías era proveniente de Tishbé, ubicado específicamente en la región de Galaad, al oriente del río Jordán. Su aparición se encuentra en las escrituras sagradas, específicamente en 1 Reyes 17-21 y 2 Reyes 1-2.

Contexto histórico

El elemento que hace que Elías se considere parte del ministerio profético, inicia en la época del reino de Acab quien era el hijo de Omrí. Este rey gobernó el sagrado reino de Israel desde el 874 a.C hasta el 853 a. C.

Según los libros de los Reyes, Elías es una fuente de real importancia para los relatos que desarrollaron en el nombre de la historia del Señor. En donde se describe perfectamente su historia es en el libro de las crónicas de los Reyes de Israel y es a través de la misma que surge la historia que narra el enfrentamiento que existió entre Elías y el entonces rey Acab.

Dicho enfrentamiento se debe a que, para los ojos del Señor, Acab había actuado incorrectamente. Esto debido a que tomó por mujer a una de orígenes cananeos, llamada Jezabel, que era hija de Itobaal.

Elias, el hombre de Dios - 1 Reyes 17:17 Ps. Eduardo Saladín

Se debe mencionar que no sólo Acab desvió su camino hacia la voluntad de Dios, también lo hizo todo su pueblo, es por ello que se efectuó una ejecución de casi todos los profetas de Israel, lo que nos lleva a la iniquidad.

Entonces, el Señor Creador se ocupó de provocar que sobreviniera una enorme sequía en Samaria, lo que ocasionó, a su vez, una hambruna en toda esa región.

Características de Elías

Elías formaba parte de la humanidad y era una persona con grandes pasiones, muy similares a las que nosotros tenemos hoy. Contó con una victoria que lo llevó a huir, pues sintió temor de una venganza por parte de Jezabel, así  que se adentró en el desierto deseándose así mismo la muerte.

A pesar de ello, el ángel de Yahveh le ofrece de comer y de beber, lo que lo llevó a sentirse reconfortado y así anduvo por el monte Horeb, donde procede a esconderse en una cueva.

En un proceso de depresión, el profeta hebreo Elías ora en el nombre de Yahveh, y es allí donde demuestra elementos que se relacionan con su misión, por lo cual el Señor se le manifiesta y le da un voto de apoyo, a través de una voz apacible y suave, siendo allí cuando le indica su nueva misión y termina denominando a Eliseo como su sucesor.

Elías en las tradiciones judía y cristiana

El profeta Elías, dentro de la tradición judía, forma parte de un ritual en donde los israelitas lo esperan en sus hogares en el periodo de festividades de la Pascua y le reservan un asiento en la mesa donde se realiza la celebración.

Según el libro de Malaquías, Elías es uno de los elegidos que regresará el día del Juicio final, esta es una predicción que para muchos judíos es símbolo de estatus como Mesías, lo que le cataloga como personaje de gran importancia para los creyentes del judaísmo.

Por otro lado, para muchos creyentes de Dios, Juan Bautista fue la representación de Elías que regresó a la tierra para preparar el camino que Dios le tenía trazado. Es por ello, que Juan vestía como Elías y se encontraba siempre en busca de reforzar la misión que estaba ejecutando.

En el pasaje de la transfiguración, se describe a Elías y Moisés hablando de la misma forma que lo realizaba Jesús en la tierra, además de ello, en el Apocalipsis de Elías se muestra éste al lado de Henoc, en donde tienen la misión de combatir en contra del hijo de la iniquidad, quien acaba con ellos.

Tras esta situación ellos resucitan, muy similar a los dos testigos que describen en el Apocalipsis, cuando se enfrentan a la bestia. De igual forma, el nombre de Elías en las sagradas escrituras se efectúa bajo distintas formas, como es el caso de Elías el profeta, el cual es descrito constantemente.

También es denominado como Elías el precursor, en donde lo describen con este título, como lo hacen con Juan Bautista en el Nuevo Testamento. En este sentido, Elías tuvo la misión de preparar el camino para que Jesús llegara al corazón de los fieles en Dios y cumpliera con su sacrificio de salvación a la humanidad.

De igual forma lo denominan como Elías el restaurador, ya que esto lo identifica como una persona con un motivo relacionado a misiones que Dios le da en específico a ellos y deben por lo tanto ser cumplidas. Para esta categoría es un ejemplo muy bueno: Juan el Revelador.

La primera misión

Elías hace su aparición repentinamente en la narrativa de Acab y la sequía. Posterior a ello se esconde en un oasis que se encuentra cerca al río Jordán y es en ese lugar donde es alimentado por los cuervos, para posteriormente, por mandato de Yahveh, ir hasta Sarepta, un pueblo cercano a su hogar.

En el lugar, decide ir hasta el hogar de una viuda, en donde Elías multiplica la comida y resucita al hijo muerto de la viuda. Esta historia, es considerada el primer caso que se documentó sobre la resurrección de un fallecido. Posteriormente, el profeta se enfrenta con Jezabel, pues ella lo había mandado a matar, ya que Elías era el profeta de Yahveh.

La narrativa indica que Elías, como profeta de Yahveh, desafía a los 450 profetas de Baal y es tras ello que acepta el sacrificio del buey, para de esta forma ser incinerado.

Por esta razón es que el profeta Elías, hace que preparen un altar en donde mojan la madera tres veces, hasta que el foso se llene alrededor del ara para Yahveh. Dios acepta el sacrificio que decide realizar Elías, para de esta forma confundir a los profetas de Baal.

Luego, es en el Monte Carmero donde Elías derrota a los profetas de Baal y además de ello los degolla con la colaboración de su pueblo, acabando de esta forma con la sequía.

Fiel defensor de la adoración pura

Elías demostró que era un verdadero fiel de Yahveh, tras las acciones que realizó, es por ello que tiene gran importancia para los creyentes del Señor Creador, además es el primer profeta que, a través de su fe, logró la resurrección de un fallecido. A su vez, gracias a su respeto por la voluntad de Yahveh, logra vencer a los profetas de Baal, siendo esta la mayor demostración de su adoración pura por defender la palabra de Dios.

El profeta Elías es mandado por Dios, es él a quien, las personas que subían hacia el Monte Carmelo, siguieron a pesar de las dificultadas que pasaban en ese momento como pueblo, y aunque había una débil luz del amanecer, se podía visualizar la pobreza que padecía el pueblo.

Esta situación se debía a los tres años de sequía que estaban padeciendo, entre las personas que subían hacia el Monte Carmelo, se abren paso los 450 profetas de Baal y es justo en ese momento, cuando se visualiza, como los mismos sienten un profundo odio por Elías, por ser un fiel profeta de Yahveh y por seguir vivo, a pesar de que la reina Jezabel ya se había ocupado de mandar a ejecutar a siervos del Señor Creador.
Elías no rendía culto a Baal
A pesar de estas acciones, Elías sigue oponiéndose firmemente a rendir tributos a Baal, sin embargo, para los profetas falsos de Baal, un solo hombre era incapaz de derrotarlos. Además de ellos, en ese evento, se presentó el rey Acab, que tampoco estimaba a Elías.

Este día fue sumamente importante para Elías, pues ante sus ojos se efectuaría un enfrentamiento entre el bien y el mal, que podría considerarse la batalla más impactante de la historia que se relaciona a esta lucha constante. Se indica que Elías era un hombre de sentimientos similares a los nuestros, pero, a pesar de sus miedos, era completamente fiel a Dios.

Una antigua disputa

Durante casi toda la vida de Elías, él se dedicó con impotencia a ver cómo muchos pasaban por alto, la forma en la que se le pisoteaba, cuando su pueblo debía darle verdadera importancia, pues él era un verdadero fiel del Creador y era con él que se podía aprender la forma de adorar al verdadero Dios.

Sin embargo, desde hace un largo tiempo, muchos israelitas habían dejado de servir a la palabra de Yahveh, para pasar a servirle a los cultos que se realizaban a los dioses falsos de las naciones vecinas.

Es por ello, que en los tiempos en los que el profeta Elías se encontraba en la tierra, se vivió la antigua disputa, entre la religión a la que verdaderamente se debía rendir culto y la falsa que había llegado a la sima de la cúspide.

Esto se debía a las acciones de ofensa que había tomado el rey Acab contra Yahveh, como se mencionó anteriormente, él se había casado con Jezabel, que era la hija del rey de Sidón. En medio de esto, la nueva reina se propuso acabar con la adoración que existía en el pueblo a Yahveh, para, de esta forma, difundir el culto a su Dios Baal, en todo el territorio de Israel.

El Rey Acab, tras estas acciones de Jezabel, se dejó influenciar por la misma, y como prueba de ello, mandó a construir un templo para idolatrar a Baal, dando un mal ejemplo al pueblo de Israel al demostrar su adoración por dioses paganos.

El terrible culto de Baal

En este sentido, el culto de Baal había desviado a los pobladores de Israel de servir al Señor Creador. Por otro lado, es una religión que se considera depravada y muy cruel, pues los hombres y mujeres que se dedican a efectuarla, se suelen prostituir en medio de los rituales. Además de ello, efectuaban orgías sexuales e incluso sacrificaban a niños en medio de las celebraciones de su culto.

Es por esta razón que Yahveh, había mandado al profeta Elías a anunciarle al rey Acab, que debía controlar esta situación, pues su fin había iniciado. Después de ello, pasó un lapso medianamente largo para que Elías volviera a presentarse ante Acab, hasta que le anunció que reuniría al pueblo israelí con los profetas de Baal en el Monte Carmelo.

Debes tener en cuenta que Baal, significa “amo” y Yahveh siempre ha pedido que lo escojamos a él, para servir, pues es él el Dios Todopoderoso. Sin embargo, cuando las personas escogen a un Dios distinto se envuelven en un mundo lleno de maldad, en donde el dinero, los placeres sexuales y la diversión son lo más importante.

¿En qué sentido estaban cojeando?

La cumbre del Monte Carmelo es espectacular, pues puedes visualizar en ella el mar Mediterráneo, el Valle torrencial de Cisón y las montañas del Líbano, al norte. A pesar de ello, ese día la luz del sol da al descubierto un paisaje deprimente, en donde la fertilidad de la tierra que Dios le había entregado a Abrahán y sus descendientes, había desaparecido.

Es justo en ese momento, cuando Elías se presenta ante los israelitas y les pregunta hasta cuándo estarían cojeando sobre dos opiniones distintas, con esto expresó que si para ellos el Señor era el Dios verdadero deben seguirlo y si lo era Baal pues debían seguirlo a él. De esta forma, Elías indicó que debían elegir entre adorar a Yahveh o a Baal.

Por otro lado, con las acciones que efectuaban, olvidaban los verdaderos fundamentos relacionados al Señor y a su sagrada palabra. Nuestro Padre el Creador no comparte su adoración con ninguna otra entidad, es por ello que cualquier otra adoración se considera ofensiva para Dios.

Una prueba decisiva

Posterior al discurso Elías, éste propone a los profetas de Baal que dieran una prueba clara y sencilla, así que pidió que se preparara un altar en donde se colocara un sacrificio y oraran a su Dios para que le encendiera fuego. Por su parte, Elías se ocuparía de realizar lo mismo.

El objetivo de esta acción era demostrar que, el Dios que respondiera al llamado a través del fuego, era el verdadero. La fe que tenía Elías en el Señor era tan grande que les dio a sus enemigos ventajas al escoger el toro para sacrificar e iniciar las súplicas por parte de los creyentes en Baal, pero estos nunca tuvieron respuesta.

La respuesta

A última hora de la tarde, le tocó a Elías ofrecer su sacrificio, en el proceso le coloca un altar a Yahveh, en él utiliza doce piedras en representación a las doce tribus, que el Señor les dio sus leyes en los tiempos de Moisés, a pesar de que, para ese entonces, sólo existían diez tribus que conformaban la nación de Israel.

El sacrificio se encontraba empapado de agua del mar Mediterráneo, Elías decidió con ello, colocar los obstáculos necesarios para realizar su sacrificio de fuego, con ello demuestra su gran fe en el Señor.

Luego realiza una oración en donde expresa su preocupación por el pueblo israelí, en donde aclara que Yahveh es el único Dios. Cuando finaliza la oración, cualquier duda se disipa, pues el fuego de Yahveh fue cayendo y de esta forma consumió la ofrenda. Posterior a esta prueba el pueblo de Israel gritó y alabó a Yahveh pues era él, el Dios verdadero.

Es por ello, que los fieles verdaderos del Señor, debemos demostrar nuestra fe con la forma en la que vivimos, bajo la ley del Señor Creador. El mejor ejemplo de ello es la forma en la que Elías vivió, a pesar de la situación que tuvo que pasar en sus tiempos.

Por tanto, es importante que, al igual que el hecho de que adoremos únicamente a Yahveh, también busquemos la manera de que los demás sigan la palabra de Dios. Debemos ser muy valientes y de esta forma estar en contra de otros cultos, pues estas son religiones trazadas por Satanás. Como Elías, debemos confiar únicamente en Dios.

¿Cuánto duró la sequía?

El profeta Elías, fue quien dijo al rey Acab, que la larga sequía que se estaba suscitando en su territorio pronto se acabaría, esta situación ocurrió después de tres años, contando desde que Elías hablo con Acab.

Es por ello, que Yahveh hizo que lloviera, posterior a las predicciones realizadas por el profeta Elías, por lo que muchos consideraron que la sequía había concluido en un lapso de tres años, pero realmente duró menos tiempo.

A pesar de ello, el Salvador Jesucristo y también el profeta Santiago reafirmaron que esa sequía duró tres años y seis meses. Lo que podría considerarse una contradicción histórica de los hechos que se suscitaron con Elías.

Por otro lado, es importante mencionar, que la temporada seca en el antiguo Israel era sumamente larga, incluso llegaba ser hasta de seis meses, es por ello que se comprendió que Elías le anunció a Acab sobre la sequía cuando la estación seca ya estaba siendo muy larga e intensa.

Además, gracias a ello se logró entender que había ocurrido medio año antes la sequía y por esta razón, cuando Elías proclamó el fin de la sequía, al tercer año, no había llovido ya por tres años y medio.

De esta forma, cuando todos los israelitas se reunieron en el Monte Carmelo, en busca de ver las pruebas de quien era el verdadero Dios, ya se habían suscitado los tres años y seis meses que se habían indicado con anterioridad.

Elías y la sequía
Por otro lado, cuando Elías anunció al rey Acab sobre el fin de la sequía, las personas que ahora seguían a Baal, consideraban que el mismo era el jinete de las nubes, por esta razón realizaban cultos a su favor en busca de que llegara el final de la temporada de sequía.

La sequía ya había durado más de lo normal, es por ello que muchos se preguntaban qué estaba pasando con Baal, en que momento traería la lluvia, respondiendo a las plegarias constantes que le hacían en los rituales paganos.

El anuncio de Elías, entonces, debió ser bastante fuerte para ellos, pues la llegada de la lluvia dependería de su confianza en el Señor y por ello ya debían dejar de idolatrar a ese falso Dios.

La segunda misión

La maldad que profesaban Acab y su esposa Jezabel, no se limitaba al culto de Baal por el cual Elías luchó, además de ello se ocupaban de proyectar un despojo de todos sus súbditos.

La narrativa de la viña de Nabot, se considera una representación de la historia relacionada al despojo de los elementos de la tierra, en donde los gobernantes tratan de pisar al pueblo.

Para Elías, la sentencia que le realizó a Jezabel, la cual afecta a su descendencia y a la de Acab, es considerada divina, por lo cual sus maquiavélicos planes no funcionaron. La incrustación de su religión en el pueblo israelí, a pesar de que sus falsos profetas le indicaron lo contrario, produjo un castigo grande, pues hicieron pecar al pueblo de Israel.

Tras esto, muere Elías y el Señor traspasa el oficio de profeta a Eliseo, A través de un móvil de fuego con caballos, el profeta Elías subió hacia los cielos, mientras Eliseo observaba aquello. Es de esta forma que Eliseo toma el manto que dejó Elías y tras la acción, Yahveh lo reconoció como el nuevo profeta.

Dios fue su refugio y su consuelo

Elías, en el relato corre bajo la lluvia, en ese mismo momento el cielo va agarrando un color negro, todavía quedaba una gran distancia para lograr llegar a Jezreel y a pesar de que ya tenía una edad avanzada siguió avanzando pues Yahveh lo había bendecido. Es gracias al Señor que su cuerpo ha sido impulsado.

Es por ello, que el profeta va solo y ante él cuenta con un gran camino, esto se debe a que Elías vivió una victoria sumamente importante para la adoración que existe con el verdadero Dios.

Como sabemos, fue en el Monte Carmelo, en donde Yahveh utilizo a su profeta Elías, para de esta forma, atacar al culto de Baal y posterior al milagro, muchos sacerdotes que creían en Baal fueron ejecutados tras sus engaños. Posterior a ello el  profeta Elías le rogó al Señor Creador que acabara con la sequía que había abordado al territorio de Israel por tanto tiempo y es justo en ese momento cuando empieza a llover.

Un giro inesperado

Cuando ocurre todo esto, la reina de Israel se pone muy furiosa y es por ello que amenaza a Elías de muerte. Pidió su muerte si no lograba que su alma se ensuciara como cada una de las almas corrompidas de los que creían en Baal.

Tras esto, Jezabel estaba dispuesta a matar a el profeta Elías, en nombre de la venganza por la muerte de los sacerdotes paganos de Baal, su odio era tan grande que juró que si no lograba asesinarlo en un día, ella misma moriría y este mensaje le fue llevado a la humilde morada de Elías.

Vencido por el temor y el desánimo

Elías, posterior al milagro suscitado en el Monte Carmelo, pensó que la guerra en contra a la devoción a Baal había acabado, sin embargo estaba errado, pues Jezabel no se daba por vencida. Elías sintió temor, ya que Jezabel, ya se había encargado de asesinar a otros profetas creyentes en Yahveh.

Es importante resaltar que, el profeta Elías no es el único ser humano con fe que sintió temor, igual le pasó al apóstol Pedro siglos posteriores a este suceso, justo cuando el mesías, Jesús, hizo que junto a él caminara encima del agua. En ese momento Pedro vio cómo se encontraba la tempestad del viento y es por ello que al asustarse comenzó a hundirse.

Esto quiere decir que la mejor forma de conservar el valor es no pensar en lo malo que nos pueda ocurrir, debemos siempre tener la vista fija hacia Yahveh, pues es él quien nos brinda la esperanza y la fuerza.

Basta

En medio del miedo, el profeta Elías camina 150 kilómetros hacia el suroeste, de esta forma llega a Beer Seba, ciudad que se encontraba en la frontera de la zona sur de Judá. Justo en ese lugar dejo a su fiel servidor para dirigirse al desierto solo, según la historia, el recorre todo el camino en un día.

Sin provisiones, en medio de la depresión e impulsado especialmente por el temor, lucha por seguir avanzando en ese territorio. A medida que va anocheciendo el profeta Elías va perdiendo las fuerzas, agotado se sienta en un arbusto y es justo en ese momento cuando le pide a Yahveh que le quite la vida, pues él no era mejor que sus antepasados.

Estaba consiente que no eran más que huesos y cenizas en sus tumbas, y que por ello nada bueno pueden hacer por el prójimo. Su comparación se relacionaba a lo inútil que se sentía, es por ello que se preguntó porque debía seguir viviendo, e imploró: “basta”.

Esta situación sirve como un ejemplo de cuando nos sentimos desfallecidos, la mejor forma de mejorar es abriendo nuestros corazones al Padre Creador, ya que él siempre estará para nosotros en busca de darnos lo mejor.

Dios cuida a su profeta

Elías en la biblia es un profeta importante, es por ello que entendemos que Dios se sintió muy mal, cuando vio que su querido profeta estaba implorando la muerte. Posterior a que Elías, en medio de la depresión, se durmiera, el Señor manda a él un ángel.

Cuando el ángel lo levanta le da de comer y el profeta Elías come y bebe, para luego volver a caer rendido al sueño. En el relato no se menciona que el profeta agradezca al ángel. Posterior a ello, el ángel lo vuelve a levantar y le da de comer nuevamente, agregando que el viaje era demasiado para él.

Gracias a los dones que el Señor Creador le ha dado, el ángel está consiente hacia dónde va Elías y es por ello que sabe que él no tiene las fuerzas suficientes para hacer el viaje por sí solo.

Después de esta situación el profeta Elías tiene las fuerzas para caminar 320 kilómetros, hasta lograr llegar al Monte Horeb, también llamado Monte Sinaí. Este territorio está lleno de significados relacionados a Dios. Fue en ese lugar en donde Yahveh se le había aparecido años atrás a Moisés, a través de un ángel en la zarza ardiente.

De igual forma, también fue en el Monte Sinaí en donde Yahveh había hecho un pacto de ley con Abraham, en relación a la nación de Israel y es justo en ese lugar también en donde Elías buscaría refugio.

Con esta parte del relato se nos da a entender que siempre Dios estará para nosotros, buscando que nos encontremos bien, todo es cuestión de esperar y siempre creer en su palabra sagrada ya que él siempre nos sabrá entender.

Dios consuela y fortalece a su profeta

En el Monte Horeb, Yahveh se dirige a el profeta Elías, mediante el ángel que lo acompaña, haciendo una pregunta muy sencilla que se basaba en por que él se encontraba en ese lugar.

Tras esto, Elías le expresa que ha estado sumamente celoso porque el pueblo de Israel ha demolido y dejado atrás el pacto que ha tenido con el Yahveh, el Dios verdadero, incluso ha asesinado a todos sus profetas y únicamente queda él y quieren asesinarlo. De esta forma él expresa tres razones por las que se siente tan mal.

Elías pensaba que su labor no había servido para nada, pues a pesar de su compromiso por el Señor Creador, su situación iba de mal en peor, ya que el pueblo de Israel aún seguía rebelde a Dios y sin fe verdadera. Además de ello, una religión falsa se extendía rápidamente.

Por otro lado, sentía una gran soledad, pues pensaba que realmente en toda la nación era el único que aún le servía verdaderamente a Yahveh. Además de ello, sentía mucho miedo, debido a que sabía que había muchos profetas creyentes en Dios ya habían sido asesinados y él sería el próximo. Elías en esta confesión abrió su corazón a Dios, sin vergüenza ni orgullo.

Esta situación nos ayuda a entender que muchas veces nos sentimos desesperanzados como él, es por ello que como siervos de Dios debemos tranquilizarnos y asumir que nuestro Padre siempre estará para nosotros, él será quien nos brinde una verdadera ayuda.

Es por ello también que, al igual que Elías, debemos luchar contra las adoraciones falsas. Siempre que nos sintamos desfallecidos volver a levantarnos y poner manos a la obra, pues la palabra de Dios es inspiración para nuestras vidas.

Elías (Historias de la Biblia)

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