Nuestra señora Virgen del Refugio de los pecadores

La veneradísima Virgen del Refugio, supone para los católicos una de las configuraciones de la Santísima Virgen María con mayor cantidad de fieles desde 1719, año este en donde el máximo jerarca de la Iglesia católica la coronó como Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, y años después adoptó el título como se le conoce hoy día.

Virgen del Refugio

Nuestra Señora del Refugio de Pecadores

La Virgen del Refugio, se consolidó como una de las principales y más adoradas de las representantes de la Santísima Virgen. Referida por la historia de la iglesia católica como defensora, auxiliadora y mediadora de sus devotos frente al Señor Jesucristo, esta maravillosa figura, es celebrada por sus fieles todos los 4 de julio, en virtud de que en dicho día del año de 1719, fue objeto de su coronación con ese nombre.

Su titulado, estuvo a cargo del máximo jerarca de la Iglesia Católica, como fue el Pontífice Clemente XI, cuyo pontificado permaneció por 21 años en el siglo XVIII (1700 a 1721). El título inicial de la Virgen del Refugio fue otorgado por el santo Pontífice, como Nuestra Señora del Refugio de Pecadores.

Este nombre se debió inicialmente por la época que se estaba viviendo, cargada de presuntos errores cismáticos de los jansenistas que según se dice, llegaron a enfriar los sentimientos de piedad y devoción de los fieles; sin dejar de lado, el azote de innumerables epidemias que dejaron desolación y muerte en toda Europa, llegando incluso hasta Italia y Francia.

Esta figura, representa para sus fieles, la imagen protectora y maternal de la Virgen María. Según datos históricos de la Virgen del Refugio, se afirma que esta figura de Nuestra Señora del Refugio, la tomara el Beato Antonio Baldenucci, de la Virgen de la Encina, adorada en Italia.

Deseaba igualmente, que esta imagen, revirtiera los malos hábitos, impulsara la devoción y a su vez, atrajera los favores de María sobre sus leales. En cuanto a su forma, esta bella Virgen del Refugio, se representa en posición sentada con el Niño de pie sobre su regazo, representando a una Virgen tierna y amorosa, que se inclina hacia su hijo.

Asimismo, sobre las sienes de María, del mismo modo que las de su amado Hijo, está bellamente ornamentada con una preciosa corona o diadema real, adornada en pedrería. Sus ropajes la conforman una túnica color rosa y un manto azul, así como un paño en tono avellanado bordeando su cuello y cruzando su pecho.

Historia de la primera imagen

Como bien se refirió, la historia de la Virgen del Refugio data del año 1719, fecha en la cual arribó a la entonces Nueva España, está llegaría en forma de estampilla, llevada por el jesuita Juan José Giuca, quien a su vez, atestiguaría su coronación por parte del Santo Padre en Frascati. Más tarde, llegaría de Italia, la primera figura pintada.

Esta figura, la coronó el Cardenal Albani, beneficiario de una concesión del Papa Clemente XI en julio de 1717, y la cual permanece en Frascati. Durante el siglo XVIII (1719), arribaron a México algunas réplicas de dicha imagen, y que influenciaron el trabajo apostólico a cargo de los evangelizadores, con el fin de transformar a los numerosos pecadores de la región.

Para 1793, la actual comunidad de Matamoros, en Tamaulipas, acogió con júbilo a 2 franciscanos de Zacatecas, conocidos como los hermanos Manuel Julio de Silva y Francisco Puelles, estos partiendo o llegando de Texas, pues no existe precisión, comenzaron  sus escalas en un paraje a fin de ofrecer a los locales, auxilios espirituales.

Mientras tanto, por el año de 1690, un lugareño de Poggio Prato, en las periferias de Montepulciano, Toscana, se consiguió en un establo una figura mariana de arcilla, y este la dispuso sobre una encina de su tierra, con el propósito de ser protegido por la Virgen María.

En vista de que algunas personas del lugar, iban a este sitio a orar con su Rosario frente a aquella imagen, en 1699 optaron por erigir una modesta gruta, muy cercano al árbol de encina, pasándose a llamar desde entonces como Virgen de las Encinas.

Virgen del Refugio

Para 1709 unas pequeñas de Viterbo, Roma, dibujaron sobre pedazo de papel a esta Virgen de las encinas, y con la característica sencillez infantil, la llevaron en procesión por su caserío, acompañada de cánticos y plegarias.

Prontamente hizo venir a un artista de su confianza, y le encargó 3 punturas sobre tela, dibujando la madre de Dios como la había visto honrada por las niñas de Viterbo. En esta ocasión, el Beato denominó a la virgen como Refugio de los Pecadores.

Fue así, que se llevó la primera copia a las misiones del pueblo; mientras que la segunda se envió a México, de mano de los Jesuitas y la tercera, se mantuvo en la veneración particular del beato, en su cuarto, quien después de su muerte, la trasladaron los Jesuitas a Galloro.

Rasgos típicos de esta advocación

El padre Baldinucci en su afán en convertir a los pecadores, llevó siempre a su lado a Nuestra Señora del Refugio, como la denominaba en sus misiones. Actualmente, la primera réplica de esta Virgen permanece y es adorada en Frascati, Sureste de Roma.

Mientras que el Papa Juan Pablo II, en pasión mariana, insistía en la misa ante el Santuario de Nuestra Señora de Zapopan, en 1979, en el objetivo de cada templo como sitios de conversión, de penitencia y de reconciliación con Dios. Y conociendo el Santuario de Nuestra Señora del Refugio, en Frascati, afirmó:

«Ella aviva en nosotros la esperanza de la enmienda y de la perseverancia en el bien. Y Más aún, cuando ratifica: Ella nos permite superar las múltiples estructuras de pecado en las que está envuelta nuestra vida personal, familiar y social». 

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