Descubre el Salmo 140 católico de la Santa Biblia

El Salmo 140 católico de la San Biblia es una hermosa súplica que podemos elevar a Nuestro Señor para que nos proteja de los perseguidores. Apréndelo aquí.

SALMO 140 CATÓLICO

Salmo 140

El Salmo 140 católico nos permite pedirle al Señor que nos Libre de todo hombre malvado y nos defienda de las personas violentas. En este salmo 140 católico son reconocidas las personas que tienen un corazón lleno de temores y maldad, esas que andan siempre provocando riñas, son comparadas con serpientes que afilan sus lenguas y lanzan su veneno.

Con la lectura del Salmo 140 católico podemos pedirle al señor:

Protégeme de manos del impío, defiéndeme de la gente violenta, que piensan cómo hacerme tropezar. Los soberbios me han puesto un lazo oculto, han tendido redes bajo mis pies y me han puesto trampas junto al sendero”.

En su bello contenido el Salmo 140 católico nos permite reconocer a nuestro Salvador como nuestro Dios y pedimos su atención para ser escuchados. Hincados y humillados ante él lo reconocemos como un Dios poderoso para salvarnos. Él cubre nuestra cabeza el día del combate.

Debemos enfrentarlos y reconocer a los impíos, por ello suplicamos a través del Salmo 140 católico que no permita que se cumplan los deseos del malvado, que el Señor no permita que su plan se realice, que no puedan levantar su cabeza los que nos asedian y que la malicia que brota de sus labios los ahogue.

SALMO 140 CATÓLICO

Que caiga sobre ellos brasas ardientes, que los eche al abismo y no puedan salir de allí, que la tierra los rechace y persiga sin darles tregua, sabemos que el Señor hará justicia y dará la razón a los desvalidos y pobres, mientras que los justos agradeceremos su intervención y los hombres rectos se mantendrán siempre ante su presencia.

Súplica contra los difamadores

“Líbranos Señor de la gente malvada.

Protégenos de los violentos,

de los que piensan en hacer el mal

y provocan desavenencias todo el día.

Defiéndenos Señor,

de todas esas personas que quieren provocar mi caída, mi derrota.

“Tú eres mi Dios”: escucha, Señor, el clamor de mi súplica.

Entrégame tu ayuda poderosa.

Que los difamadores no estén seguros en la tierra,

y el infortunio persiga al violento. Amén”.

Salmos capítulo 140 - La Biblia Hablaba - Salmos completos

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